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El fiscal lleva al juzgado de Zafra el presunto fraude de los móviles Zetta

Interior de la tienda de Zetta en el centro de Zafra. ::
Interior de la tienda de Zetta en el centro de Zafra. :: / HOY
  • La Junta ha abierto expediente sancionador, aunque todavía el proceso administrativo no ha concluido

El caso Zetta, la marca que se presentaba como el primer móvil extremeño, sigue doble vía, la administrativa y la judicial. La empresa de móviles asentada en Zafra fue señalada en octubre por un presunto fraude en la fabricación de terminales que vendía como propios cuando eran chinos. La polémica suscitada generó la apertura de un expediente por parte de la Inspección de Consumo de la Junta. Ahora se ha conocido que el asunto también ha pasado al juzgado de Zafra. La Fiscalía se ha personado.

A la marca, con el chino Bojun Cui y el extremeño (de Coria) Unai Nieto como cabezas del proyecto, se le habían acumulado elogios y notoriedad por su iniciativa empresarial pero hace cinco meses varió su suerte. Se le acusó de vender en realidad terminales Xiaomi por casi el doble de su precio original. Según distintos testimonios, Zetta solo cambiaba las carcasas a los teléfonos chinos y colocaba pegatinas para evitar que se vieran los logotipos de la marca asiática que aparecen en las baterías de los teléfonos.

También se agregó que el sistema operativo no era desarrollado por los extremeños sino que correspondía a un sistema operativo de código abierto, gratis para uso personal pero no comercial.

La organización de consumidores Facua envió a la Fiscalía de Extremadura documentación sobre el supuesto fraude de los móviles Zetta y también se dirigió a las autoridades de consumo de las comunidades autónomas de Extremadura y Madrid, en este último caso porque en ese territorio estaba el domicilio social de la empresa.

La Junta abrió una inspección de oficio. La Secretaría General de Políticas de Consumo recabó información y documentación sobre el etiquetado y las prestaciones de los aparatos por las denuncias y reclamaciones (no más de una docena) efectuadas por usuarios. «Una vez acabadas las diligencias previas, que han consistido en actuaciones de inspección, se acordó iniciar un expediente sancionador», ha indicado el Ejecutivo regional a HOY.

A los pocos días de iniciar ese procedimiento, la Fiscalía notificó a la Administración extremeña que se remitía la causa al juzgado de Zafra. Al entrar ahora en la senda judicial, la Consejería de Sanidad asevera que queda en suspenso el inicio del expediente sancionador «ya que ambas actuaciones son compatibles pero no simultáneas». El inicio de cualquier expediente sancionador, matiza Sanidad, no significa que siempre concluya en sanción.

La empresa Zetta, a través de la agencia de comunicación que le lleva el servicio de prensa, confirma a este periódico que ese expediente administrativo no ha concluido. No obstante asegura no tener constancia de que se le haya abierto un procedimiento en los juzgados. «No ha llegado ningún escrito en ese sentido», indica.

«Llevamos tres años haciendo lo mismo y en ningún momento hemos estafado a nadie», aseguró Cui, después de que estallara la polémica. Él y su socio manifestaron estar «sorprendidos». Dijeron que el primer móvil que sacaron al mercado, el Multiverso, era un producto propio, por lo que lo bautizaron el primer móvil extremeño.

Respecto a modelos posteriores, como en los que se aprecia la marca Xiaomi en las baterías oculta bajo una pegatina, afirmaron que importaban los terminales terminados, les colocaban en Zafra las carcasas con la «bellota mordida» e instalaban un sistema operativo para que puedan funcionar en Europa.

Aseguraron, además, que su proveedor del material («que no quiere decir que sea la marca»), les ha concedido autorización para modificar el teléfono.