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Los alumnos de 2º de Bachillerato se pronuncian ante la huelga estudiantil convocada para hoy

  • «Sólo sabemos que nuestra prueba se llama reválida, que nuestro futuro es incierto y que nuestras preguntas necesitan ya una respuesta»

El Sindicato de Estudiantes ha convocado para este jueves, 24 de noviembre, la segunda huelga del curso contra las evaluaciones finales de la LOMCE, las denominadas ‘reválidas’, ya que considera que «no persiguen mejorar la calidad de la enseñanza pública, sino que son unos exámenes injustos que de no aprobar nos impedirá conseguir el título de ESO o Bachillerato, aunque hayamos aprobado todos los cursos, y que significará la expulsión de cientos de miles de jóvenes del sistema educativo»

Ante los cambios anunciados recientemente por el Gobierno, según los cuales la reválida no tendría efectos académicos, en la ESO sólo se llevarían a cabo en algunos centros educativos y en Bachillerato serían muy similares a la ya conocida Selectividad, el Sindicato Estudiantil ha dicho que no se creen «las palabras de los que siempre mienten, queremos hechos. El Gobierno no ha derogado las reválidas, por lo tanto, la lucha debe continuar».

De esta forma, los alumnos de segundo de bachillerato del I.E.S. Maestro Juan Calero de Monesterio, de acuerdo con estas reivindicaciones, han querido tomar cartas en el asunto pronunciándose al respecto a través del siguiente comunicado:

«Estamos de enhorabuena porque después de meses de incertidumbre para el alumnado de segundo de Bachillerato hemos conseguido que el ministerio rectifique respecto a las reválidas de Bachillerato y que las pruebas de acceso a la universidad sean las PAU», estas son las palabras del conceller valenciano de Educación y Cultura Vicent Marzà... Desde un grupo cualquiera de segundo de Bachillerato, hacemos una petición para que alguien nos explique por qué deberíamos estar de enhorabuena. Al menos entendemos, y sí estamos de acuerdo en que hemos estado desorientados... pero, de hecho, seguimos estándolo. Los titulares de los periódicos nos son indiferentes, las promesas y propuestas nos son indiferentes. No hay nada aprobado, nada con validez práctica por lo que estar de enhorabuena. Lo único que tenemos son palabras, y un lento proceso por delante para que estas cobren sentido. No sabemos el temario concreto que se nos va a exigir, ni si es el mismo que llevamos tres meses trabajando. No sabemos tampoco las asignaturas de las que debemos examinarnos, aunque afirmen que las asignaturas de primero están descartadas. No sabemos cómo se llevará a cabo este año el sistema de ponderaciones. Sólo sabemos que nuestra prueba se llama reválida, que nuestro futuro es incierto y que nuestras preguntas necesitan ya una respuesta.