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La falta de oxígeno, posible causa de la muerte de un millar de peces en Medellín

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Peces muertos sacados ayer de la charca. :: e. d.

  • La Confederación está realizando el análisis del agua de la charca de Remondo para descartar la posibilidad de un vertido tóxico

La Sociedad Deportiva de Pescadores Dombenitenses define como «una tragedia medioambiental» la muerte de cientos de peces en la charca de Remondo, en el término municipal de Medellín, en la que empezaron a aparecer ejemplares muertos el pasado sábado. Pese a no contar aún con cifras oficiales la cifra de animales muertos podría alcanzar el millar, si bien aseguran que siguen apareciendo más cada hora que pasa.

Los primeros síntomas descritos por los propios pescadores tuvieron lugar el sábado, con peces subiendo a la superficie en exceso para coger aire y, coincidiendo con la muerte repentina, el agua tomó un color extraño, como rojizo. La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) continúa investigando las posibles causas de la mortandad de los peces. La hipótesis que parece descartarse por el momento es la de un vertido tóxico, aunque la Confederación trabaja con todas las líneas posibles.

Por su parte, el presidente de la citada sociedad dombenitense, Alejandro Lozano, señala que lo que les han transmitido es que una de las teorías que cobra más fuerza es la de la descomposición de un alga, situación que habría provocado la contaminación de la charca y la posterior eliminación de oxígeno. Esto explicaría que las carpas más grandes, con mayor necesidad de oxígeno, fueran las primeras en morir por asfixia.

«Cuando hay cambios bruscos de temperatura, el alga puede descomponerse y mata entonces el oxígeno de la charca, lo que provoca que los peces pudieran morir asfixiados», explica Lozano, «pero aún siguen las averiguaciones para determinar la causa concreta».

De este modo, los técnicos de la Confederación han tomado muestras de agua y se han recogido algunas de las carpas muertas, a las que se van a realizar pruebas para determinar si ha sido a causa de un envenenamiento o por falta de oxígeno. Los resultados de los análisis del agua podrían conocerse mañana, mientras que los realizados a los peces podrían tardar algo más.

Además, desde la entidad dombenitense también recogieron muestras de agua el sábado, tras percatarse de lo sucedido, y están haciendo pruebas de forma paralela a través de una empresa para descartar así que pueda deberse a un vertido tóxico.

Mientras se realizan los análisis pertinentes, se ha autorizado la retirada de los ejemplares muertos para evitar así la descomposición de los mismos en la charca, lo que agravaría aún más el problema medioambiental. Una retirada que será llevada a cabo por la Junta de Extremadura, que ha solicitado el apoyo a la Sociedad de Pescadores Dombenitenses para llevarla a cabo.

Repoblaciones

La charca, que fue inaugurada para la pesca deportiva en 2011, cuenta con especies como carpas, barbos, blases y alburnos, en un número difícil de determinar, ya que la Junta hizo una repoblación hace aproximadamente un año, con más de 50.000 carpines, a los que habría que añadir los que ya hubiera de anteriores repoblaciones y crías.

Tras este desastre natural, Lozano ha señalado que la charca de Remondo, en la que es habitual la celebración de pruebas y competiciones, va a tardar en recuperarse para su uso de pesca deportiva.

«La charca venía de recuperarse de una riada de hace años en Medellín, y costó volverla a poner en marcha, ahora con esta tragedia paramos el gran número de eventos que se estaban celebrando, y es volver a empezar otra vez», lamenta el representante de los pescadores dombenitenses que cree que pasarán varios años hasta que la charca vuelva al estado en el que se encontraba hace apenas unos días.

A última hora de ayer, la sociedad de pescadores puso unas bombas de oxígeno para que entrara agua del río. Según señaló el colectivo, muchos peces presentaban una mejoría.