Hoy

Una visita muy esperada

María José Hemosa y Teresa Núñez durante una de las visitas del 'Proyecto Abuelo' de Olivenza. :: E. M. n.
María José Hemosa y Teresa Núñez durante una de las visitas del 'Proyecto Abuelo' de Olivenza. :: E. M. n.
  • El servicio está destinado a personas con más de 60 años, es gratuito y se puede solicitar en el centro parroquial

  • El 'Proyecto Abuelo' fomenta el voluntariado de acompañamiento a mayores

La ausencia de familiares o amigos con los que los mayores puedan compartir algunas horas del día, las dificultades de movilidad que impiden el desplazamiento de estos fuera del domicilio o la necesidad de un respiro familiar llevaron hace cuatro años a un grupo de voluntarios de la Comunidad Parroquial de Olivenza a poner en marcha el 'Proyecto Abuelo'.

Esta iniciativa comenzó llevando la Comunión a las viviendas de personas con dificultad para acudir a las celebraciones religiosas y se amplió posteriormente con visitas de acompañamiento, al margen de cuestiones religiosas.

Abierto a cualquier persona mayor de 60 años, sin necesidad de que pertenezca a la comunidad parroquial, este servicio tiene una duración de una hora semanal y cuenta con siete parejas de voluntarios que actualmente visitan a 14 personas mayores de la localidad.

Compartir un café, charlar sobre el día a día o acompañar a los mayores en alguna tarea cotidiana son algunas de las actividades que realiza el voluntariado del 'Proyecto Abuelo', que familiares, amigos o vecinos de mayores de Olivenza pueden solicitar de forma gratuita en el Centro Parroquial.

Teresa Núñez de la Rosa es una de las personas que semanalmente recibe la visita de María José Hemosa, voluntaria del 'Proyecto Abuelo'. Esta oliventina de 84 años de edad convive con uno de sus cuatro hijos, con discapacidad, estando otro de ellos fuera de Olivenza y un hijo y una hija más en la localidad.

En las horas en las que los tres más cercanos están en sus trabajos, las dificultades de movilidad de Teresa le impiden salir sola de su vivienda y es en este tiempo cuando recibe una visita que ella califica como «un momento que me sirve de compañía y mucho consuelo» que cubre la carencia de socialización que puede presentar el hecho de no poder salir libremente.

Pastoral de la Salud

Este acompañamiento se completa con actividades especiales en determinados momentos del año y la participación de quienes lo desean en el desayuno del Día del Abuelo que reúne anualmente a los mayores de la localidad.

También en la línea del acompañamiento pero destinado en este caso a personas enfermas, la comunidad parroquial de Olivenza trabaja la Pastoral de la Salud, surgida en el Hogar de Nazaret y que actualmente cuenta con 38 personas voluntarias.

Recibida en unos casos mejor que en otros, la actividad desarrollada desde esta pastoral incluye llevar la Comunión a la vivienda a los enfermos que lo requieran pero también acompañarle, leer con ellos, informarles e incluso en algunos casos colaborar en los cuidados paliativos a petición de algunas familias.

Los centros residenciales de la localidad también son visitados por la Pastoral de la Salud para llevar hasta ellos la labor más relacionada con las celebraciones religiosas, aunque más allá de estas también se comparte tiempo con los mayores.

Tanto la Pastoral de la Salud como el 'Proyecto Abuelo', desarrollados «desde el compromiso cristiano pero no exclusivamente para personas de la comunidad parroquial», recuerda el párroco Francisco J. Romero Galván, quieren contribuir a que ningún mayor de la localidad se encuentre solo. Para ello hace un llamamiento a la ciudadanía para que aquellas personas que tengan constancia de situaciones de soledad o necesidades de respiro familiar se dirijan al centro parroquial. Allí puede solicitar que se integre a estos mayores en los servicios de acompañamiento, en los que se quiere implicar también a los jóvenes para que se acerquen al mundo de los mayores y lo conozcan de cerca.