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Muere Francisco González Grajera, autor del 'Capricho de Cotrina'

  • El artista santeño falleció este lunes en plena calle

El artista santeño Francisco González Grajera, creador de la casa 'El Capricho de Cotrina', murió este lunes en plena calle ‘El Pozo’. Según ha podido saber este periódico iba conduciendo su coche cuando se debió sentir mal, bajó de él y cayó al medio de la calle donde, pocos minutos después, ante la alerta de los viandantes fue atendido por un equipo médico del centro de salud que no pudo hacer nada por reanimarlo. Hasta el lugar del suceso se desplazaron Guardia Civil y policía local a la espera de que el cadáver fuese levantado por el juez ya que, aunque en un principio se habla de que la causa de la muerte ha sido un infarto de miocardio, en estas circunstancias se hace necesaria una autopsia.

En 1988 Francisco González Grajera inició las obras de una casa muy particular y mundialmente conocida por la cantidad de publicaciones que se han hecho eco de su diseño bautizado como construcciones “gaudirreoides”. Se trata del “Capricho de Cotrina uno de los lugares imprescindibles en los recorridos turísticos de Los Santos y que está inacabado.

Una casa de un artistas que tiene un punto de locura a la hora de dar rienda suelta a su imaginación sin pautas concretas ni acomodaciones al entorno donde está construida .Es por ello que destaca sobre las demás y llama la atención a quien se acerca a ella. Francisco no estudió arquitectura pero ni falta que le hizo para levantar esta pieza claramente incluida en los edificios bautizados como “gaudirreoides”.

Francisco fue albañil en Torremejia, Mérida y Vizcaya y luego montó con sus hermanos – retornado a su tierra- una fábrica de manufactura del mármol en Los Santos de Maimona.

“Yo espero disfrutar de este lugar con mis hijos” – declaraba Francisco hace ahora 4 años cuando le hacíamos una entrevista-. Su sueño no se podrá hacer realidad porque el edificio no está concluido. Ahora la decisión estará en sus herederos.

La ilusión y el trabajo no le faltaban a Francisco pero reconocía que no tenía suficiente dinero para lo que restaba de la obra.

Desde la carretera de Zafra se ve en toda su plenitud el “Capricho de Cotrina” con los reflejos de sus adornos colocados por el procedimiento conocido como el trencadís (trozos irregulares de cerámica partida adheridos a la superficie del muro) que Francisco ha colocado en las escaleras, barandillas, cúpulas, terrazas y hasta en el cuarto de baño – la joya de la corona en el interior-.

En el libro La Arquitectura Fantástica en la España Contemporánea de la Fundación Duques de Soria se recogen las treinta edificaciones más extravagantes en distintos estilos. Uno de esos treinta edificios es el inacabado Capricho de Cotrina de Los Santos