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Juan Castaño dona a la AOEX la mitad de su colección etnográfica

Juan Castaño rodeado de objetos de su colección. :: f. negrete
Juan Castaño rodeado de objetos de su colección. :: f. negrete
  • Está compuesta de 6.000 piezas de los dos últimos siglos y quiere venderla y donar el cincuenta por ciento de lo que recaude

Juan Castaño, propietario de la Casa Etnográfica de Alburquerque, se ha reunido en esta localidad con Isabel Rolán, presidenta de AOEX (Asociación Oncológica Extremeña), a la que va a donar el 50% de la cantidad que obtenga de la venta de toda su colección de objetos, formada por 6.000 piezas.

La Casa Etnográfica está ubicada en dos viviendas del casco histórico que tienen 17 habitaciones, todas ellas repletas de antigüedades, entre las que se pueden ver recipientes de corcho en los que las mujeres lavaban la ropa a mano; multitud de aperos de labranza, uno de ellos un arado árabe; zurrones para meter la pólvora que utilizaban los cazadores antaño; el farol de petrolero de un ferroviario para avisar de la llegada del tren; un recipiente de hierro utilizado por los hortelanos, quienes lo colocaban debajo del puesto, lleno de brasas, para calentarse en invierno; o cepos para cazar lobos.

Además, hay curiosidades de un valor histórico y etnográfico incalculable como morteros que los boticarios llenaban de hierbas para machacarlas y sacar medicina; maletas de emigrantes de los años 50 y 60; aperos de matanza; aceiteras confeccionadas con cuernos de vaca que se llevaban en las carretas; hierros de marcar ganado de ganaderías antiquísimas, multitud de calzados de los siglos XIX y principios del XX, como auténticas alpargatas de esparto de la posguerra; el dormitorio del insigne escultor Aurelio Cabrera y un larguísimo etcétera. Todos estos objetos y cacharros permiten investigar y comprender la historia de nuestros antepasados en los últimos dos siglos.

Marginado

Juan Castaño ha ido adquiriendo esos objetos a lo largo de 25 años, pero asegura encontrarse cansado y desanimado. Se queja de no recibir ayuda alguna y estar «marginado por el Ayuntamiento por haber criticado la torre de hormigón que querían construir junto al castillo para hacer una hospedería». Cuenta que los concejales de la oposición municipal llevaron a pleno un proyecto de hacer un centro de interpretación de la Edad Media en los baluartes del castillo que incluía una sala grande para exponer sus principales objetos etnográficos, pero el grupo de gobierno votó en contra.

Él estaba dispuesto a aportar su valiosa colección, porque tiene ya 70 años y no puede mantener la Casa Etnográfica sin ayuda. Ante esta situación, y a pesar de sentir «mucha pena» porque Alburquerque y Extremadura pierdan este patrimonio etnográfico, optó por contactar con AOEX y están a la espera de tasar el precio y proceder a su venta. Juan Castaño está seguro de que habrá importantes compradores, sobre todo de fuera de la región.