Viernes, 20 de abril de 2007
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SOCIEDAD

FRANCISCO MIGUEL SÁNCHEZ Y CARMEN CALLES, INVESTIGADORES DEL CCMI
«La gente en el mundo está viendo lo que trabajamos»
Parte del tejido humano del CCMI, los investigadores Sánchez y Calles confían en las oportunidades que brinda la apertura del nuevo centro, que se inaugura hoy
«La gente en el mundo está viendo lo que trabajamos»
Ambos investigadores han logrado numerosas publicaciones, premios y reconocimientos. |M. NUÑEZ
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Francisco Miguel y Carmen hablan en mitad del caos de una mudanza. La del CCMI, que va vaciándose a marchas forzadas pocas horas antes de la inauguración de su nueva sede. La intrahistoria de este centro de cirugía mínimamente invasiva está llena de vivencias como la de estos investigadores, nacidos y modelados al calor de un centro volcado en la formación y que ha brindado la oportunidad a muchos jóvenes científicos de desarrollar brillantes carreras sin necesidad de cambiar de continente. Una forma de contener la fuga de cerebros, el mal endémico de la ciencia en nuestro país. Estos dos investigadores son dos perlas dentro de la red del CCMI, con una nómina de vértigo en cuanto a premios, conferencias o participación en congresos. En el fondo, más allá de los laureles, ambos buscan mejorar la cirugía, contribuir a que cada vez sea menos agresiva. Ninguno de los dos puede imaginar cómo hubiera sido su vida profesional fuera de aquí. Han visto evolucionar el centro en paralelo a su propia evolución profesional.

Francisco Miguel Sánchez Margallo (Albalá, Cáceres, 1970) es doctor en Veterinaria y director del área quirúrgica. Desde 2005 el CCMI trabaja en el proyecto de un futuro simulador para mejorar y reforzar el entrenamiento de los cirujanos que practican laparoscopia basado en tecnologías de realidad virtual. «El nuevo centro de microcirugía va a disponer de nuevo equipamiento como pueden ser TAC, resonancias, ecografías 3-D y lo que vamos a hacer con todos los conocimientos adquiridos en los últimos cuatro años, aplicarlos para darle la oportunidad al cirujano de que a través de un simulador quirúrgico tenga las imágenes reales de su paciente», resume Sánchez Margallo. El objetivo único es tener una imagen anatómica lo más ajustada posible antes de intervenir.

Carmen Calles Vázquez (Zamora, 1968), doctora en Veterinaria, trabaja en la aplicación de nuevas técnicas de sutura, clips de titanio y reconstrucciones vasculares por traumatismos en niños, una línea de investigación que supuso su tesis de licenciatura y su tesis doctoral y que ha generado «muchas satisfacciones en cuanto a publicaciones». En paralelo, investiga sobre un retinógrafo y un sistema de láser quirúrgico que hasta la actualidad no se había desarrollado y que supuso una primera patente. Estudia, entre otras cosas, el remodelado corneal, que soluciona ciertas patologías sin necesidad de transplante de córneas.

Se intenta, siempre siguiendo el sistema piramidal, asentar unas bases éticas y docentes. Se están desarrollando una serie de técnicas para que distintos cirujanos puedan trabajar interviniendo lo menos posible en animales, un tema de alta sensibilidad en ciencia. «El centro cumple todas las normativas legales, europeas, nacionales y regionales y tiene un comité de ética que supervisa cualquier proyecto que se lleve a cabo», señalan ambos investigadores.

Un día cualquiera

El fin último es «cumplir objetivos», señala Carmen Calles. Sus jornadas fluctúan entre la impartición de cursos y la investigación de nuevos proyectos. Por sus manos pasan alumnos de todo el mundo, un número que aumentará exponencialmente con la apertura hoy mismo del nuevo CCMI. A los dos les parece casi un sueño las nuevas instalaciones con las que van a contar, y que multiplicarán el ya logrado prestigio de este centro, único en el mundo por la integración de muchas unidades. Suena desde hace varios años la posibilidad de que el CCMI se haga con un premio Príncipe de Asturias. ¿Llegará? Es posible. «Pero no nos va a cambiar en nada, seguiremos trabajando», señala Sánchez Margallo. Las técnicas que se enseñan son tan vitales para la cirugía que no hay marcha atrás. O te subes en ese «AVE» o te quedas lejos del progreso.

¿Qué compensación tienen años de trabajo, mucho estudio, una profesión sacrificada, horas restadas a la familia? «Trabajamos muchas horas pero es muy satisfactorio», apunta Carmen. «Es muy satisfactorio que, de la línea de investigación de los clips de titanio, el doctor Kirsch de California vea mi publicación y se ponga en contacto conmigo y que venga directamente a conocernos, un neurocirujano conocido a nivel mundial. Parece que estamos aquí escondidos pero la gente en el mundo está viendo lo que trabajamos y lo que hacemos».

Carmen fue nombrada revisora en el año 2002 de una de las mejores revistas científicas de cirugía vascular, 'Journal of Vascular Surgery'. Francisco tiene 12 premios nacionales e internaciones, uno de ellos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas. El acto de hoy, la inauguración del nuevo centro, les da más alas para seguir con el trabajo. «La idea parecía una locura», comenta Sánchez Margallo. Una locura de 20.200 metros cuadrados.

 
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