Reformar el entorno del Puente de Trujillo de Plasencia costará más de 3 millones de euros

Los inmuebles expropiados se derribarán para construir un aparcamiento y zonas de ocio. :: andy solé/
Los inmuebles expropiados se derribarán para construir un aparcamiento y zonas de ocio. :: andy solé

El Ayuntamiento inicia por 290.000 euros otras tres expropiaciones que trata de acelerar para poder hacer la obra dentro del plazo del DUSI

Claudio Mateos
CLAUDIO MATEOSPlasencia

Las continuas trabas con las que se está encontrando el Ayuntamiento para hacerse con los inmuebles del entorno del Puente de Trujillo están encareciendo y retrasando el proyecto de reforma integral de esa zona, que incluye la construcción de un nuevo aparcamiento cubierto de 150 plazas.

El pleno municipal aprobó ayer iniciar por la vía de urgencia el expediente de expropiación forzosa de otras tres propiedades que son necesarias para llevar a cabo la actuación. Costarán 290.000 euros que se añaden a los 800.000 pagados ya en expropiaciones anteriores, y que sumados a los más de dos millones que el gobierno local calcula que costará la obra, dispararán el coste final del proyecto por encima de los tres millones de euros.

Pero no sólo el dinero, sino también el tiempo es una preocupación del gobierno local. La idea es pagar el aparcamiento y la adecuación del entorno con parte de los 4,8 millones de fondos europeos del programa DUSI que el Ayuntamiento tiene aprobado junto a la Diputación de Cáceres. Sin embargo, la convocatoria de estos fondos establecía que «el periodo de ejecución material de las operaciones contempladas, así como de los pagos reales y efectivos realizados con cargo a las mismas, estará comprendido entre el 1 de enero de 2014 y el 31 de diciembre de 2023». Por lo tanto, si el Consistorio no consigue ejecutar las expropiaciones pendientes en un plazo corto de tiempo corre el riesgo de no poder utilizar los fondos DUSI para sufragar este proyecto, que tiene que estar construido y pagado para finales de 2023.

El concejal de Urbanismo, José Antonio Hernández, dijo ayer que los 290.000 euros para las tres expropiaciones que faltan llevan tiempo «encima de la mesa» para que los propietarios dispongan de ellos. No lo han hecho y por eso se abre ahora el expediente urgente de expropiación forzosa, con la esperanza de que los dueños no acudan a los tribunales porque eso demoraría mucho el procedimiento. Recordó que la tasación se ha hecho bajo los mismos criterios que aplicó en 2016 el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) sobre los otros siete inmuebles ya expropiados.

Por otra parte, el pleno aprobó el estudio de viabilidad del contrato para construir y explotar un nuevo quiosco-bar frente al hospital Virgen del Puerto. La obra se inició hace tres años mediante el programa de empleo público del Aepsa y quedó a medias por no cumplir los requisitos técnicos. Ahora será el adjudicatario de la explotación quien se encargará de construir el quiosco-bar, mediante un contrato de concesión del que aún no se saben datos como el coste o la duración.

El pleno finalizó con una desagradable escena de gritos y descalificaciones entre el alcalde, Fernando Pizarro, y el concejal de Plasencia en Común, Abel Izquierdo, durante el debate de una moción del el grupo popular a favor de la prisión permanente revisable. Izquierdo dijo que «los delincuentes están en los escaños del PP» y Pizarro le respondió que sus líderes apoyan a terroristas, lo que generó una gran bronca entre ambos y que varios concejales se marcharan abochornados antes incluso de votar.

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