«La Escuela me aportó disciplina y mucha base»

Alberto Montes, con su tapa ganadora del concurso nacional. :: palma

Alberto Montes Cocinero placentino de Atrio

C. M. PLASENCIA.

El placentino Alberto Montes -hoy encargado de investigación y desarrollo en el afamado restaurante cacereño Atrio y ganador el año pasado del premio a la mejor tapa de España- es uno de los alumnos más destacados que han pasado por la Escuela de Cocina de Plasencia. Aunque en la primera entrevista que pasó ni siquiera le admitieron. «Fue por mi actitud, porque en aquella época no estaba aún muy centrado», señala. De hecho, lo que más valora de la formación recibida allí es la «disciplina», y también que le aportó «mucha base», lo cual considera fundamental porque «hoy en día se quiere dedicar a la cocina mucha gente que no tiene base y eso es un gran error».

Antes de llegar a Atrio, Alberto Montes -que el jueves ofreció una 'master class' en la Escuela de Cocina de Plasencia, en la que explicó la creación de su tapa ganadora 'Placer otoñal'- pasó por una etapa de formación en otros grandes restaurantes. «Siempre quise ir a sitios con estrella porque me atraía ese tipo de cocina. Primero estuve en Mugaritz, que fue donde cambié mi forma de trabajar, y luego ya me fui a Quique Dacosta, y después a Marbella, donde me ofrecieron quedarme. Pero entonces me llamaron de Cáceres y la tierra tiró. Estuve tres meses de prácticas y luego ya me contrataron», explica el cocinero.

Su ambición, aunque no a corto plazo, es acabar abriendo su propio restaurante. «El cuándo, el como y el dónde no lo sé todavía», admite. Señala en ese sentido que «cuanto más aprendes más difícil es decantarte por un estilo de cocina o de restaurante», aunque sí tiene claro que en su cocina no pueden faltar el cerdo ibérico, el pimentón y el jengibre. «Solamente con eso sería feliz», afirma. Sus referencias son los grandes chefs de la cocina internacional.

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