La Biblioteca Jesuítica de Plasencia revela sus secretos

Gorka Díaz inspecciona uno de los cerca de 5.000 volúmenes de entre los siglos XVI y XVIII que se conservan en la biblioteca. :: andy solé/
Gorka Díaz inspecciona uno de los cerca de 5.000 volúmenes de entre los siglos XVI y XVIII que se conservan en la biblioteca. :: andy solé

El Obispado empieza a catalogar los cerca de 5.000 libros que reunió la Compañía de Jesús en el colegio que tuvo en Plasencia hasta 1767

Claudio Mateos
CLAUDIO MATEOSPlasencia

Gorka Díaz Majada, especialista en archivística, se va a pasar los dos próximos años catalogando uno a uno los cerca de 5.000 libros de entre los siglos XVI y XVIII de los que consta una biblioteca única en la región, cuya verdadera riqueza se encuentra aún por descubrir del todo. Es la conocida como Biblioteca de los Jesuitas o Jesuítica, que en la actualidad ocupa una estancia anexa a los jardines del Palacio Episcopal de Plasencia, y que ha llegado intacta hasta nuestros días gracias a varios factores, entre ellos el golpe de inspiración que a comienzos del siglo XIX llevó a tapiar los anaqueles y evitar así que esta joya bibliográfica fuera destruida durante la ocupación francesa.

El inventariado y catalogación de la Biblioteca de los Jesuitas es un proyecto que lleva años en la mente de los responsables del patrimonio diocesano. De hecho, muy pocos placentinos la conocen porque siempre ha estado cerrada al público para evitar precisamente que por esa falta de catalogación pudiera desaparece algún volumen. Ahora el Obispado ha conseguido el mecenazgo de la Fundación Banco Sabadell para poner en marcha la primera fase de un proyecto que se va a iniciar con la catalogación, pero que pretende concluir a medio plazo con la digitalización de los libros más importantes, que serán puestos a disposición de los investigadores y del público en general en internet.

Pero para llegar a ese punto primero es necesario conocer exactamente qué alberga la biblioteca. El Obispado ya sabe que entre los aproximadamente 5.000 volúmenes hay al menos tres incunables, nombre con el que se designa a los libros editados entre la invención de la imprenta en 1440 y los comienzos del siglo XVI. No obstante, Gorka Díaz cree que puede haber alguno más, y ya ha localizado también, tras un primer análisis superficial, algunos ejemplares que podrían ser únicos, ya que en las bases de datos de referencia no aparece catalogado ninguno similar en todo el mundo. También están localizados libros de clásicos como Platón o Cicerón, un ejemplar de La Galatea y una rareza como es un libro expurgado del humanista Erasmo de Rotterdam, que contiene tachaduras y una nota que lo señalaba como lectura prohibida. «Los censuraron, pero no los destruyeron», apunta el técnico.

La Biblioteca de los Jesuitas es un compendio del saber humano entre los siglos XVI y XVIII, ya que la mayor parte de sus fondos proceden del colegio que la Compañía de Jesús fundó en Plasencia en 1555, y que estaba situada en el edificio que ahora ocupan la UNED y la Escuela Oficial de Idiomas. «Aquel fue un acontecimiento cultural de primer nivel para una ciudad como esta», apunta el vicario de patrimonio de la Diócesis placentina y deán de la catedral, Antonio Luis Galán.

El colegio permaneció funcionando durante más de 200 años, hasta que en 1767 el rey Carlos III decretó la expulsión de los jesuitas de España bajo la acusación de instigar los motines populares de un año antes. Para entonces habían acumulado una ingente biblioteca con libros sobre todas las ramas del saber de la época, la cual fue trasladada al Palacio Episcopal con el fin de protegerla. Allí se ha conservado hasta nuestros días sin que hasta ahora se hubiera tomado nunca la decisión firme de proceder al fin a una catalogación minuciosa de su contenido.

Un libro de Erasmo de Rotterdam con una nota de censura:: A. SOLÉ
Un libro de Erasmo de Rotterdam con una nota de censura:: A. SOLÉ

El trabajo que tiene ante sí Gorka Díaz es ingente. Tendrá que pasar una por una las páginas de los 5.000 volúmenes tanto para limpiarlas como para analizar si existen anotaciones o algún elemento de relevancia bibliográfica. También se restaurarán en la medida de lo posible los ejemplares deteriorados, si bien el técnico destaca que el estado de conservación general es «bastante bueno» debido tanto a la gran calidad del papel como al microclima en el que se ha mantenido la biblioteca durante los últimos 250 años en su ubicación actual.

Biblioteca Nacional

A continuación, Díaz utilizará un programa informático de código abierto para la catalogación y la captura de los registros existentes en la Biblioteca Nacional, que le permitirá situar cada ejemplar en su contexto y saber si existen otros similares y dónde se encuentran. Todo este proceso se prolongará durante dos años, que es la duración estimada para la primera fase del proyecto, financiada por la Fundación Banco Sabadell. Después el Obispado tratará de buscar fondos para la segunda, que será la digitalización y publicación en la web de las principales obras. «No es algo que hagamos para nosotros, sino para revertirlo en la sociedad», señalaba esta semana el obispo, José Luis Retana, en la presentación de la iniciativa.

Durante todo este proceso la Biblioteca Jesuítica seguirá estando cerrada al público, fuera del circuito de la visita que se puede efectuar al Palacio Episcopal y su entorno. Después, una vez completado el inventario, se comenzara a permitir el acceso aunque de manara restringida, según ha apuntado la delegada diocesana de patrimonio.

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