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Incertidumbre en el Palacio de Congresos de Plasencia

El coste total del Palacio de Congresos ha sido de unos 20 millones de euros. :: andy solé
El coste total del Palacio de Congresos ha sido de unos 20 millones de euros. :: andy solé
  • A falta de un mes y medio para la primera actividad programada, la instalación no tiene personal asignado ni hay fecha para la inauguración

Falta un mes y medio para que el Palacio de Congresos de Plasencia acoja su primer evento oficial -un congreso forestal- y sigue sin tener personal asignado ni fecha de inauguración. Teóricamente junio de 2017 es el mes marcado en el calendario para la apertura de las instalaciones, pero nadie parece tener claro si el palacio se encuentra ya listo para abrir al público y albergar actividades.

Durante meses las autoridades municipales han venido anunciando que el Palacio de Congresos se inauguraría con una jornada de puertas abiertas para que los placentinos puedan conocerlo por dentro, rematada con un concierto, posiblemente de la Orquesta de Extremadura. Sin embargo, al preguntarle a la Junta de Extremadura, propietaria del edificio y responsable de su programación, la respuesta es que no hay ninguna fecha fijada para la inauguración. De hecho, ni siquiera se ha designado a un responsable del palacio ni se ha contratado a personal de ningún tipo para atenderlo.

Los responsables del Congreso Nacional Forestal que se va a desarrollar en Plasencia del 26 al 30 de junio ya anunciaron en la presentación del evento que la sede sería el Palacio de Congresos. La obra está terminada después de que durante los dos últimos años se hayan llevado a cabo los últimos retoques, consistentes sobre todo en instalar el complejo equipamiento escénico, para el cual los presupuestos regionales de 2015 asignaron 2,65 millones de euros.

Durante los últimos meses los trabajos en el interior del edificio han continuado para darle los últimos retoques. En un principio, según la previsión que hizo pública la Junta a comienzos de 2016, el palacio debería haber sido inaugurado en el segundo semestre de ese año, pero no fue así y a día de hoy aún se sigue esperando la comunicación de una fecha definitiva para poner a funcionar la que ha sido la mayor inversión realizada en Plasencia por el ejecutivo autonómico en la última década.

Incertidumbre  en el Palacio  de Congresos  de Plasencia

El coste del Palacio de Congresos y la dudosa necesidad que tiene Plasencia de esta infraestructura ha sido uno de los grandes debates en la ciudad durante los últimos años. Tiempo para discutir al respecto ha habido de sobra, puesto que ha transcurrido ya más de una década desde que, a finales de 2006, se pusiera la primera piedra del edificio. Fue la plasmación material de una promesa electoral realizada por Juan Carlos Rodríguez Ibarra en 2003 para impulsar la candidatura de Elia María Blanco a los comicios municipales de aquel año.

Eran tiempos de bonanza económica y por entonces pocos fueron los que se opusieron al proyecto. Tan solo Izquierda Unida lo rechazó argumentando que ni hacia falta ni lo había pedido nadie. Fueron los primeros en usar la palabra «despilfarro», que tan a menudo se ha escuchado después al hablar del Palacio de Congresos. En 2006 no se consideraba como tal, en una época en la que igual se afirmaba sin tapujos que todas las ciudades extremeñas merecían un palacio de congresos como se anunciaba la construcción de un aeropuerto internacional a las afueras de Cáceres.

En el verano de 2008 estalló la crisis y, con la obra ya en marcha, la evidencia de que el dinero público empezaba a escasear incluso para las infraestructuras de primera necesidad hizo que muchos comenzasen a mirar con recelo el edificio que iba tomando forma en el Berrocal. Además. La obra empezaba a dar señales de que iba camino de ser el pozo sin fondo en el que al final se transformó. El coste total estimado ahora que por fin se ha llegado al final es de unos 20 millones de euros. Más 2.500 euros que por algún motivo aparecen para el Palacio de Congresos de Plasencia en los presupuestos regionales de 2017. Por comparar, son dos terceras partes del presupuesto anual del Ayuntamiento de Plasencia. Es más del triple de todo lo que va a invertir en infraestructuras para la ciudad la Consejería de Educación hasta el año 2020 (6,4 millones).

La lectura positiva es que el Palacio de Congresos ha colocado a Plasencia en el mapa de la arquitectura de vanguardia. El edificio diseñado por los arquitectos José Selgas y Lucía Cano Pinto ha recibido varios reconocimientos. Su idea fue aprovechar el desnivel del terreno en esa zona del Berrocal para construir una estructura que se asemejase a un barco fondeando en un puerto al que se accede por una pasarela. Está cubierto de un ligero pero resistente material traslúcido que le otorga un original aspecto y permite ver desde fuera la iluminación del interior.

La superficie construida es de 6.549 metros cuadrados. Dispone de un auditorio principal con capacidad para entre 700 y 800 personas, con la posibilidad de abrir el fondo del escenario al paisaje. Hay otra sala con 300 localidades que se puede transformar en tres de cien, situada encima del auditorio principal. El espacio para exposiciones es de mil metros cuadrados y el proyecto contempla una zona para hostelería situada en el nivel superior. Esta construido sobre un terreno de 10.376 metros cuadrados cedido a la Junta por el Ayuntamiento.

Otro asunto pendiente, aunque secundario, es el nombre que llevará el Palacio de Congresos. En una reciente visita a Plasencia el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, propuso que sean los placentinos quienes lo elijan por mayoría, para lo cual sería necesario habilitar algún tipo de sistema de participación.

La Junta ha confirmado que el modelo de gestión será «similar al que actualmente tienen otros palacios de congresos ya existentes en Extremadura», lo que acaba con uno de los temores que tenía el Ayuntamiento de Plasencia, que era verse obligado a dotar al edificio de contenido si la administración autonómica no lo hacía. El Consistorio sí se ha comprometido a colaborar en la promoción de los eventos que se programen.