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El parque eólico del Merengue trata de salvar su último escollo burocrático

Panorámica desde la Ronda Sur en la que se aprecian edificios de la avenida de España y, al fondo, la sierra del Merengue. :: david palma
Panorámica desde la Ronda Sur en la que se aprecian edificios de la avenida de España y, al fondo, la sierra del Merengue. :: david palma
  • Los promotores, el Ayuntamiento y la Junta se reunirán para aclarar el grado de protección urbanística del suelo donde se va a ubicar

El proyecto de parque eólico en la sierra del Merengue, en el término municipal de Plasencia, es el más avanzado de la veintena de iniciativas de este tipo que se siguen tramitando en Extremadura y, previsiblemente, el primero que entrará en funcionamiento. La Junta no pondrá problemas para declararlo de utilidad pública ni para aprobar el estudio de impacto ambiental, pero sí existen algunas objeciones de tipo técnico relativas a la calificación urbanística. En breve habrá una reunión en Mérida entre la empresa promotora -que es Gas Natural Fenosa Renovables-, el Ayuntamiento de Plasencia y el ejecutivo regional para tratar de salvar ese último escollo.

Las discrepancias surgen por el tipo de protección urbanística que tiene el suelo donde se pretende levantar el parque eólico, que constará de 15 aerogeneradores y una potencia de 39,9 megavatios. Está situado en la sierra del Merengue, también llamada Berenguer, una pequeña formación montañosa que se encuentra al sur de la ciudad entre la A-66 y los municipios de Carcaboso y Aldehuela de Jerte. Son terrenos privados que el Plan General Municipal (PGM) aprobado en 2015 califica como suelo protegido del tipo N5, más bajo que el de otras zonas con mayor valor medioambiental. Por ejemplo, la parte del término municipal que mira hacia el Valle del Jerte tiene una protección N7. El Ayuntamiento de Plasencia y la empresa promotora creen que esa calificación permite el uso de parque eólico, pero hay técnicos en la Junta de Extremadura que no lo tienen tan claro, y de ahí que se vaya a tratar el asunto en una reunión a tres bandas.

«Para nosotros no hay ninguna duda, pero entendemos la postura de los técnicos de querer extremar el celo y ser lo más rigurosos posible», apunta el concejal de Hacienda y Urbanismo de Plasencia, José Antonio Hernández, quien señala que si hubiera algún tipo de problema relativo al grado de protección del suelo la Junta ya habría puesto objeciones en el estudio de impacto ambiental, cosa que no ha hecho.

Inversión

El parque eólico de la sierra del Merengue supondrá una inversión privada de una magnitud desconocida hasta ahora en Plasencia, exactamente 37.823.982 euros, según la documentación publicada en el DOE. Una vez que el parque esté en marcha la ciudad no obtendrá ingresos extraordinarios en concepto de canon, ya que esa compensación fue eliminada por la Junta en 2015 con la intención de hacer más atractiva la inversión en renovables tras la desaparición de las primas. El Ayuntamiento sí recibirá en cambio una tasa municipal por el expediente de calificación urbanística, la cual podría ser superior al 2% de la inversión total, y también el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO). A partir de ahí tendrá ingresos anuales en concepto de Impuesto de Actividades Económicas (IAE) e Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

El parque eólico de la sierra del Merengue es heredero de un proyecto que ya recibió la autorización medioambiental de la Junta de Extremadura en 2007 en el mismo emplazamiento. Aquel era mucho más ambicioso, con 45 aerogeneradores y 76,5 megavatios, y estaba promovido por 51 constructoras cacereñas con Unión Fenosa como socio tecnológico, pero nunca llegó a desarrollarse a causa tanto del estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis económica como de la eliminación de las primas a las renovables por parte del gobierno central.

Apoyo municipal

El proyecto actual es más reducido y tiene a Gas Natural Fenosa Renovables como única promotora, la cual ha tenido que iniciar desde cero todo el procedimiento. El parque eólico de la Sierra del Merengue siempre ha contado con el apoyo del gobierno local de Fernando Pizarro, al contrario de lo que pasó con el que estaba previsto instalar en la sierra de Santa Bárbara. El motivo es que este último iba a ubicarse en el término municipal de Malpartida, por lo que no generaría ingresos para Plasencia, que en cambio tendría que soportar el impacto visual de los aerogeneradores.

El Ayuntamiento placentino considera que el parque de la sierra del Merengue no genera daño medioambiental ni tampoco impacto visual por la zona en la que se encuentra. Sin embargo, desde que se conoció la existencia del nuevo proyecto se han alzado algunas voces de colectivos conservacionistas que se oponen argumentando, entre otras cosas, que se trata de una importante zona de paso de aves situada justo entre el Parque Nacional de Monfragüe y las comarcas de Las Hurdes y Sierra de Gata. Uno de estos colectivos es la plataforma Plasencia Libre, que el año pasado colgó en su página web una larga lista en la que detallaba los potenciales perjuicios que la propia empresa Gas Natural Fenosa ya hizo constar en el estudio de impacto ambiental.