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La Policía admite la dificultad de evitar ruidos tras la hora de cierre

Un agente de la Policía Local en la Plaza Mayor con un aparato de medición de decibelios. :: hoy
Un agente de la Policía Local en la Plaza Mayor con un aparato de medición de decibelios. :: hoy
  • El intendente afirma que los bares cumplen los horarios, pero que no es posible controlar las actitudes incívicas que se producen después

Muchos vecinos del centro de Plasencia llevan años hartos de los ruidos y los comportamientos incívicos que se repiten en las calles de intramuros los fines de semana, especialmente tras el cierre de los bares de copas. La Policía Local admite que es un problema de difícil solución, ya que no se trata de que haya un incumplimiento de horarios por parte de los establecimientos, sino de que después quedan en la calle muchas personas sin ganas de irse a casa.

El último que ha alzado la voz ha sido Luis Acedo, un vecino del centro histórico placentino que en una carta al director publicada ayer por este diario anunciaba una campaña de recogida de firmas para que las autoridades, especialmente el Ayuntamiento, se tomen más en serio el problema de los ruidos y las molestias nocturnas. Este afectado afirmaba en su misiva que «el actual alcalde no sólo no ha hecho nada al respecto del control efectivo del ruido de acuerdo a las leyes sino que incluso ha promovido el alboroto y el vandalismo nocturnos con dudosas iniciativas», entre las que menciona el programa de actividades al aire libre de la Noche Abierta. «Estamos hartos de favoritismos hacia los propietarios de los pubs, de elusión de responsabilidades contra los clientes de los mismos que vocean en las calles hasta el amanecer como si hubiese revivido el 'homo neanderthalensis'», apuntaba.

Pocas denuncias

El intendente jefe de la Policía Local, Enrique Cenalmor, asegura que salvo «excepciones puntuales» los establecimientos nocturnos del centro cumplen con los horarios de cierre establecidos por la Junta de Extremadura. Son escasas las denuncias por este motivo pese a que los agentes pasan los fines de semana por las zonas de bares del centro para asegurarse de que cierran a su hora. De hecho, algunos hosteleros se han quejado en ocasiones de un exceso de celo por parte de la Policía Local en ese sentido.

El problema, por lo tanto, viene después, como reconocen tanto los vecinos como los dueños de los bares y las fuerzas de orden público. Tras el cierre de los bares con licencia especial muchas personas se quedan en la calle repartidas por todo el centro y «sin ninguna gana de irse a casa», según Cenalmor. «Muchos han bebido y es entonces cuando empiezan los gritos, las peleas y los actos vandálicos», señala el intendente, quien admite que controlar todos esos comportamientos es «casi imposible», pues «habría que poner a 200 agentes por todas las calles». Se denuncia a quienes son sorprendidos realizando alguno de estos actos incívicos, pero eso ocurre pocas veces, y cuando se acude por llamadas de vecinos que se quejan lo normal es que los responsables se hayan marchado ya del lugar y no se les pueda localizar.

Cenalmor asegura que la Policía Local placentina tiene todos los sábados en el turno de noche un mínimo de tres coches patrullando por la ciudad, y que desde hace dos meses ese servicio se viene reforzando de manera habitual. De hecho, en muchas ocasiones sólo hay agentes municipales vigilando las noches de los fines de semana, ya que la Policía Nacional tiene en Plasencia una plantilla muy por debajo de lo que requiere la ciudad, hasta el punto de que hay noches que no cuenta ni con una sola patrulla en la calle. Eso está provocando que en ocasiones sean agentes de la Policía Local quienes estén llevando a cabo funciones que no les competen, como el traslado de detenidos a los juzgados, y quienes acuden a prestar servicios de seguridad ciudadana que superan sus atribuciones.

Por el momento no se vislumbra una solución a ese problema. El recién trasladado comisario provincial de Cáceres, Luis Ochagavía, reconoció hace unos meses que la Policía Nacional de Plasencia necesitaría 25 agentes más para poder prestar un servicio adecuado a los requerimientos de la ciudad. El alcalde, Fernando Pizarro, ha afirmado que se conformarían con 15 efectivos más, y de hecho tiene intención de tratar este asunto en su próxima reunión con el nuevo director general de la Policía, el pacense Germán López Iglesias, que fue el delegado del Gobierno en Extremadura en la anterior legislatura.