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Afán de superación a 30 grados bajo cero

Miguel Coca interviene durante la presentación de la aventura ayer en la sede de Placeat. :: andy solé
Miguel Coca interviene durante la presentación de la aventura ayer en la sede de Placeat. :: andy solé
  • Placeat es el principal patrocinador de la aventura de dos placentinos que participarán en una carrera ciclista en febrero en el Ártico

«Lo hacemos porque creemos en la plena inclusión y queremos demostrar que la discapacidad no tiene por qué ponernos límites». Con estas palabras explicaba ayer el placentino Miguel Coca las motivaciones que les llevan a él y a otro extremeño con discapacidad física, Jesús Noriega, a participar en la próxima edición de la Rovaniemi Winter Bike Race, una de las carreras más exigentes del mundo. El primero tiene esclerosis múltiple y al segundo le falta una mano y van a participar en la carrera que se va a disputar del 17 al 20 de febrero en el Ártico finlandés.

Irán acompañados por el también placentino Ricardo Rodríguez, que se ha apuntado para prestarles asistencia en caso de necesidad.

La asociación Placeat Plena Inclusión es el principal patrocinador de esta aventura. La expedición placentina se ha inscrito en la modalidad de 150 kilómetros en bicicleta, una distancia que a primera vista puede no parecer excesiva, pero que se convierte en un reto de primera magnitud por las condiciones en las que se desarrolla, en el círculo polar ártico, sobre hielo y nieve y con una temperatura media de 15 grados bajo cero, que puede alcanzar picos de hasta 30 bajo cero. «Ha habido ediciones en las que el ganador ha necesitado más de 50 horas para completar el recorrido», apuntó Coca. Si logran terminar, serán los primeros deportistas con discapacidad que lo consigan.

Los placentinos volarán a Finlandia dos días antes de la prueba cargados con todo el material que necesitan para completarla con éxito. Lo más llamativo es la bicicleta, una pesada máquina de 18 kilos con cuadro de aluminio (el carbono se partiría con el frío) y unas enormes ruedas para poder transitar por la nieve. El resto es material de alpinismo, con tiendas de campaña que protegen de temperaturas de hasta 20 grados bajo cero, guantes y botas especiales y una gran cantidad de baterías, ya que el frío reduce considerablemente su duración y necesitarán mucha energía en unas jornadas en las que la luz del día será escasa y durará apenas cuatro horas.

Coca y Rodríguez explicaron ayer al presentar su aventura en las instalaciones de Placeat que su principal dificultad está siendo la fase de entrenamiento, ya que resulta muy difícil encontrar en España lugares donde poder reproducir las condiciones tan extremas que se van a encontrar en la carrera. «Salimos a entrenar a primera hora de la mañana o nos vamos a dormir a Gredos con los sacos, pero lo de allí va a ser mucho más duro», apuntó Miguel Coca.

Se trata de una expedición costosa que los tres participantes en la prueba van a poder sufragar gracias a varios patrocinadores. El principal de ellos es Placeat, cuyo presidente, Francisco Valverde, destacó que iniciativas como esta sirven para hacer visible el concepto de plena inclusión por el que ellos trabajan, y que personas como Miguel Coca, que hace 10 años estaba en una silla de ruedas debido a su enfermedad, representan mejor que nadie. También colaboran varias casas comerciales y el mago placentino Víctor Cerro, entre otros.