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El vandalismo se ceba con el cementerio judío

Las balizas que delimitan las antiguas tumbas han sido arrancadas. :: david palma
Las balizas que delimitan las antiguas tumbas han sido arrancadas. :: david palma
  • Han destrozado los carteles informativos y las balizas que señalizan los caminos y las antiguas tumbas antropomorfas

El antiguo cementerio judío del Berrocal se ha convertido en un lugar predilecto de los vándalos para campar a sus anchas. Hace tiempo que el lugar recibe la visita de los incívicos, sobre todo los fines de semana, a lo cual contribuye que se trata de un espacio apartado, y también la nula vigilancia, ai bien en los últimos días los destrozos se han multiplicado.

«Esta vez han ido a hacer daño, a destruir todo lo que han podido», apunta al alcalde, Fernando Pizarro. A las habituales pintadas en la señalización del lugar se ha añadido el derribo de las balizas que delimitan las tumbas de varios siglos de antigüedad, las cuales convierten el lugar en punto de gran interés para el estudio de la historia judía de la ciudad. Los operarios municipales acudieron la semana pasada para reparar los desperfectos en la medida de lo posible, si bien por el momento no está previsto hacer algo al respecto que vaya más allá de la limpieza semanal que se lleva a cabo en la zona y los alrededores.

El vandalismo  se ceba con el cementerio judío

El PSOE de Plasencia ya había denunciado el pasado mes de abril por medio de su concejal Iván Sánchez el estado «lamentable» y de «abandono» en el que se encuentra el cementerio judío. También criticó entonces que, más allá de los actos vandálicos que ha sufrido en los últimos cinco años, no se hayan llevado a cabo labores de mantenimiento por parte del Consistorio, lo que a su juicio redunda en que las tumbas antropomorfas se encuentren en mal estado y la maleza campe a sus anchas. Ya entonces alertó de que el vallado estaba caído y los carteles informativos, instalados hace ocho años por la Junta, rotos y quemados. Sánchez dijo incluso que existe el deber de adecentar este espacio por la «deuda moral» que mantiene España con el pueblo judío a causa de expulsión por parte de los Reyes Católicos.

Zona verde

Los terrenos en los que se encuentra el cementerio judío, situados en los altos de la barriada Río Jerte, tienen la consideración de zona verde en el nuevo Plan General Municipal (PGM), en el cual se contempla la posibilidad de que el Ayuntamiento permute el suelo con los propietarios a cambio de parcelas en otros lugares de la ciudad. La catalogación como zona verde busca conservar este vestigio del pasado judío de Plasencia, y existía un plan anunciado hace unos meses por el gobierno local para hacerlo «accesible y visitable» que aún no se ha materializado en nada concreto.

Por otra parte, el Ayuntamiento ha congelado el proyecto de creación de un centro de la cultura judía. En la anterior legislatura se llegó a presupuestar durante varias anualidades una partida de 50.000 euros para hacer realidad un centro de interpretación. Era una iniciativa del entonces concejal de Turismo, David Moreno, que iba a ubicarse en una de las casas que el Ayuntamiento compró a principios de este siglo en la calle Esparrillas, levantadas sobre la muralla de la ronda de Higuerillas. Están justo detrás de la fachada posterior del palacio del Marqués de Mirabel.

La idea era adecentar la vivienda y convertirla en un centro de interpretación del pasado hebreo, según detalló Moreno en varias ocasiones. A través de paneles se daría a conocer la historia de la comunidad judía y sus diferentes asentamientos. El centro se completaría con una terraza con vistas al cementerio judío, el único vestigio real que queda de ese pasado. A día de hoy no existe la previsión de que los presupuestos municipales vayan a volver a incluir una partida para acometer esa infraestructura turística.