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Pizarro acusa a la Junta de «fascista» por vetar una reunión con agentes tutores

  • Educación lo desmiente y califica las declaraciones del alcalde de «ofensivas e indignantes»

La escalada de enfrentamientos entre el Ayuntamiento de Plasencia y la Consejería de Educación de la Junta con motivo de los agentes tutores ha vivido un nuevo episodio. El alcalde, Fernando Pizarro, denunció ayer que la Consejería amenazó a los responsables del colegio San Miguel para que no permitieran en las instalaciones una reunión programada esta semana entre las asociaciones de madres y padres de los centros públicos de la ciudad y representantes de los agentes tutores de la Policía Local, lo cual calificó de «actitud fascista».

Pizarro dijo que la reunión se iba a llevar a cabo en el colegio San Miguel porque es uno de los que más sufren el problema del absentismo escolar, y por lo tanto donde más han actuado los agentes tutores en estos años. «La administración regional le dijo al centro que si la reunión se celebraba allí iba a haber consecuencias negativas», detalló Pizarro, de modo que finalmente el encuentro se trasladó a la sede de la asociación de vecinos Río Jerte, en las traseras de Matías Montero, que es una instalación municipal.

El alcalde habló también de la reunión que sobre este mismo asunto mantuvieron la semana pasada las Ampas de los colegios e institutos públicos de Plasencia con la delegada provincial de Educación, María Luisa Guillén. Pizarro afirmó que dispone de una grabación de esa reunión y que en ella la delegada «apenas habló», mientras que un inspector de educación que la acompañaba vertió «acusaciones contra los agentes tutores que no se pueden consentir». Esas acusaciones, según el alcalde, se referirían a presuntas actuaciones de los policías en centros educativos de la ciudad en las que se habrían extralimitado de sus funciones, intentando incluso entrar a las aulas para interrogar a alumnos. Pizarro dijo que esas acusaciones son falsas y una «falta de respeto a los agentes».

El alcalde considera que se trata de una «guerra infértil», y anunció que los agentes tutores tienen intención de reunirse con la consejera de Educación para tratar de alcanzar un entendimiento.

Respuesta de Educación

La Consejería de Educación desmintió ayer tajantemente la acusación de Pizarro sobre San Miguel. «Ni la delegación provincial de Educación de Cáceres, ni ningún servicio de la Consejería de Educación y Empleo ha prohibido que se celebre dicha reunión en el colegio San Miguel de la capital del Jerte. De hecho, ningún miembro del equipo directivo de la Consejería sabe ni sabía nada al respecto», afirmó el ejecutivo regional.

Educación apunta que el director tiene «plena autonomía» sobre el «funcionamiento más inmediato del centro», e insistió en que la Consejería «no ha prohibido ninguna reunión porque ni siquiera se nos ha informado ni preguntado». Calificó las declaraciones de Pizarro de «ofensivas e indignantes» por «poner en entredicho» la imagen de la institución.