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El concejal de Ciudadanos justificó parte de una subvención a su club deportivo con la factura de una cena de 600 euros

  • Juan Carlos Hernández afirma que fue una convivencia de árbitros de fin de temporada que se pagaron de su bolsillo

El concejal de Ciudadanos, Juan Carlos Hernández, presentó una factura de una cena para 17 personas por importe de 599,20 euros entre los documentos justificativos de una subvención municipal de 1.000 euros, concedida por el Ayuntamiento de Plasencia a la asociación deportiva que preside, la AD Rosal de Ayala, para organizar un torneo de fútbol 7.

La factura, con fecha del 15 de mayo de 2014, ha aparecido en una revisión que está llevando a cabo el Ayuntamiento de los expedientes de subvenciones deportivas de los tres últimos años, las cuales deben ser justificadas con las facturas de los productos o servicios en los que la asociación beneficiaria haya empleado la ayuda. Una de las presentadas por esta asociación es de un conocido restaurante de la ciudad y detalla que el total de 599,20 euros corresponde a un menú fijado de 30 euros para 17 personas (510 euros), consumiciones en barra (41,20 euros), dos coca-colas (4 euros) y 11 Ballantines-cola (44 euros).

Hernández, que en esa fecha no era aún concejal sino que trabajaba como auxiliar del grupo municipal de Upex, explicó que esta factura corresponde a una cena de fin de temporada que, como cada año, celebraron los árbitros del torneo (entre los que se encontraba él) con sus parejas, y que, según aseguró, se pagaron de su propio bolsillo. El motivo de que la factura esté expedida a nombre a la AD Rosal de Ayala es, según la versión del concejal de Ciudadanos, que el dinero con el que los árbitros la pagaron procedía de la retribución que recibieron por su labor durante el campeonato.

Todas las facturas

Hernández dijo que esa factura fue incluida como justificante de la ayuda municipal porque «se hace así con todos los gastos que tiene la asociación» durante el campeonato de fútbol 7. Hizo hincapié además en el hecho de que nunca han recibido ningún toque de atención al respecto por parte del área municipal de intervención, responsable de revisar los expedientes, por lo que en la asociación no han sido conscientes de haber cometido ninguna irregularidad. No obstante, admitió que «puede sonar raro» que una factura de una cena de árbitros con familiares sea utilizada por una asociación para justificar parte de una subvención pública.

El concejal apuntó que la factura de esa cena ni siquiera hubiera sido necesaria como justificante de la ayuda, puesto que existían muchas otras por conceptos como arbitrajes o compra de balones y otros elementos necesarios para el torneo, con las que se superaban «ampliamente» los 1.000 euros de la subvención municipal. Con todo, pidió que esto no afecte al «prestigio» de la AD Rosal de Ayala, ganado durante «20 años de trayectoria ejemplar».