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Saray Muñoz, con algunos de los mechones donados en su peluquería Stylo 10. :: andy solé
Saray Muñoz, con algunos de los mechones donados en su peluquería Stylo 10. :: andy solé

Mechones para subir la autoestima

  • El cabello, procedente de donaciones, se envía a una asociación que ayuda a pacientes sin recursos tratadas con quimioterapia

  • Un peluquería placentina lleva recogidos 8 kilos de pelo para pelucas destinadas a mujeres con cáncer

La terrible desgracia que supone para cualquiera enfermar de cáncer va a menudo acompañada de un tipo de sufrimiento que no sólo es físico, sino también estético. Algunos tratamientos de quimioterapia provocan la caída del cabello, una situación que no todos los pacientes asumen de igual forma. Para muchas de estas personas, la única manera de recuperar la autoestima es recurrir al uso de pelucas, algo que no todo el mundo se puede permitir por el elevado precio de los complementos.

Con el objetivo de ayudar a estas personas nació hace unos años en Málaga la asociación Mechones Solidarios, un colectivo sin ánimo de lucro que promueve la donación de cabello humano con el que elaborar pelucas, que después son regaladas o vendidas a muy bajo precio a mujeres y niñas con cáncer que han perdido el pelo a causa del tratamiento. Una de las peluquerías pioneras en colaborar con esta asociación fue la placentina Stylo 10, situada en la calle Talavera, que lleva ya recogidos cerca de ocho kilos de cabello -que es mucho, cerca de 200 mechones en total-, con destino al programa de Mechones Solidarios.

Pelo largo, limpio y seco

Saray Muñoz Rodríguez es la propietaria de Stylo 10. «Me enteré de que existía este proyecto por un programa de la tele, y enseguida me puse en marcha para ver de qué manera podía colaborar», señala la estilista. Lleva desde entonces promoviendo entre sus clientas la donación de cabello. Los únicos requisitos son que el mechón tenga al menos 20 centímetros de largo y que el pelo esté limpio, seco y sujeto con una goma. Al principio no se aceptaba el pelo con tinte, pero ahora sí, siempre que no sea excesivo.

Saray Muñoz lleva tiempo recibiendo donaciones, pero ha sido este año cuando se han disparado. Un punto de inflexión lo marcó la publicación en la cuenta de Facebook de Stylo 10 de la fotografía de una niña de seis años que acudió a donar su pelo. Esa entrada fue vista por más de 100.000 personas y recibió más de 4.000 'me gusta', por lo que sirvió para dar a concer aún más las donaciones. «Sólo este año llevamos regidos ya cinco kilos de pelo», señala la estilista. Otra gran promoción son las celebridades que, cada vez con mayor frecuencia, aparecen en las redes sociales cortándose la melena para donarlo.

La propia Saray Muñoz explica que la donación de pelo se puede hacer directamente cortándolo en casa y enviándolo por correo a Mechones Solidarios, si bien la mayoría de las mujeres prefieren pasar por la peluquería ya que los profesionales saben cómo hacerlo para que no se desperdicie cabello y prepararlo correctamente para el envío. En la provincia de Cáceres hay en estos momentos 10 peluquerías colaboradoras (en Plasencia son la mencionada Stylo 10 y Gilma, en San Miguel) que se pueden consultar en la página web de la asociación www.mechonessolidarios.com.

La iniciativa resulta realmente de una gran ayuda para las mujeres y niñas que necesitan una peluca y no se la pueden permitir. «Una buena peluca de pelo natural cuesta más de 600 euros», apunta Saray Muñoz. La asociación recibe las solicitudes y comprueba el nivel económico de la persona, a quien se le entrega gratis o paga una pequeña parte del coste si dispone de recursos, nunca más de 50 o 60 euros. Las pelucas son fabricadas en la propia asociación de manera artesanal, y con un coste de producción muy bajo porque la materia prima, que es el cabello natural, procede de donaciones. Otra manera de colaborar es donar pelucas ya fabricadas que se tengan en casa y no se usen.

Todas quieren donar

Las ofertas de donación le llegan a Saray Muñoz por parte de mujeres y niñas de todas las edades. «Muchas ni quiera tenían previsto cortarse la melena, pero lo están haciendo sólo para colaborar», señala. «Yo misma me estoy dejando el pelo largo para donar, y mi hija de dos años me ha dicho que también quiere hacerlo». Por los sillones de Stylo 10 han pasado en los últimos meses mujeres de todo tipo para dejar su aportación, desde alcaldesas hasta familias enteras, o personas de pueblos cercanos que acuden expresamente por este motivo. Muchas de ellas tienen algo en común, y es la cercanía de algún familiar o amigo enfermo de cáncer, por lo que conocen de primera mano este tipo de sufrimiento. De hecho, algunas llegan por recomendación directa de la Asociación Oncológica Extremeña o la Asociación Española contra el Cáncer.