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Vertido de aguas residuales frente a La Isla, en invierno. :: david palma
Vertido de aguas residuales frente a La Isla, en invierno. :: david palma

En busca de una solución para el colector

  • Medio Ambiente admite que lo hecho hasta ahora son «parches» y que sólo una inversión multimillonaria resolverá el problema

Las aguas residuales que generan los municipios del Valle del Jerte y la ciudad de Plasencia son un problema creciente, agravado por la falta de mantenimiento del colector que se inauguró en el año 2008, el cual presenta ya múltiples deficiencias, y por la incapacidad de la estación depuradora placentina para gestionar todo el caudal que le llega de la ciudad.

La sobrecarga del colector genera incluso vertidos en varios puntos, como el famoso pozo de registro situado junto al parque de La Isla, que hasta el 'arreglo' al que ha sido sometido este verano vertía aguas fecales al río Jerte cada vez que llovía con algo de intensidad y la depuradora entraba en carga, es decir, recibía más aguas residuales de las que puede dar salida. La Consejería de Medio Ambiente ha llevado a cabo algunas mejoras, como elevar la altura del mencionado pozo de registro, instalar una válvula de cierre en la zona de La Vinosilla o poner en funcionamiento un segundo vaso de la depuradora. Se trata, en todo caso, de soluciones provisionales, ya que acabar con el problema de una vez por todas requiere inversiones multimillonarias, algunas de las cuales se encuentran en trámites.

El concejal de Medio Ambiente, Luis Miguel Pérez Escanilla, no oculta cuál es la situación. «Lo que hemos hecho en el colector es un parche. La solución definitiva pasa por que cada uno de los actores juegue su papel: la Mancomunidad del Valle, la Diputación de Cáceres y la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT)», afirma el edil, quien califica de «incomprensible» que la puesta en servicio del colector no fuera acompañada en su día por un plan de mantenimiento.

En busca de esa solución definitiva se está trabajando en dos vías de actuación. La más importante es la inversión de 26,8 millones de euros ya comprometida por parte de la CHT para la ampliación y mejora del sistema general de depuración y saneamiento de Plasencia. El proyecto ha recibido ya la declaración favorable de impacto ambiental por parte del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, si bien aún no hay una estimación sobre cuándo empezarán las obras, que están financiadas con fondos europeos.

Esta actuación consistirá, por un lado, en ampliar la capacidad de la red de colectores de la ciudad a ambas partes del río y sustituir uno de ellos por un túnel hidráulico, lo cual permitirá aumentar hasta cinco veces el caudal de agua que llega hasta la depuradora, en la cual también se actuará para mejorar la capacidad y la calidad de la depuración.

En un principio los técnicos de la CHT sopesaron la posibilidad de construir una depuradora nueva en la zona de la carretera del cementerio, pero finalmente optaron por ampliar la existente al considerar que su ubicación, en la zona del Berrocal, es la idónea.

El otro lugar en el que es necesario actuar es el colector del Valle del Jerte, una enorme infraestructura de 78 kilómetros de longitud que fue licitada por la Diputación de Cáceres e inaugurada hace menos de diez años. Sin embargo, la ausencia de un mínimo mantenimiento desde entonces es la causa principal de su deterioro, aunque los técnicos señalan también otras como las raíces de los árboles, el aplastamiento de las estructura y hasta piedras arrojadas en pozos de registro cuyas tapas han sido sustraídas.

El pasado mes de marzo la Diputación, la Mancomunidad del Valle y el Ayuntamiento de Plasencia mantuvieron una reunión de la que salió un principio de acuerdo para solucionar los problemas de vertidos de este colector. El pacto fue que la Diputación redactaría un convenio en que se especifique la responsabilidad que debe asumir cada administración, así cómo un estudio de diagnóstico para conocer el estado real del colector. A continuación, elaborará el proyecto para reparar las deficiencias.

El problema después será cómo financiar una actuación tan cara. La Mancomunidad y el Ayuntamiento confían en que la Diputación asuma la mayor parte del coste, ya que fue ella la que en su día licitó la obra. Pero mientras tanto se imponen algunas reparaciones de carácter urgente para acabar al menos con los vertidos al río, como la realizada en el pozo de registro de La Isla.

Por otra parte, la Mancomunidad ha accedido a abonar al Ayuntamiento de Plasencia una tasa especial en concepto de depuración, que será repercutida en el recibo del agua de los usuarios de los pueblos del Valle del Jerte. La idea es que ese dinero se emplee en financiar parte de las obras necesarias para reparar el colector una vez que la Diputación tenga redactado el proyecto.