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María José Rodríguez y Beatriz Salas, en el centro. :: a. solé
María José Rodríguez y Beatriz Salas, en el centro. :: a. solé

Plasencia dispone de mediación gratuita para conflictos familiares

  • El servicio, con sede en el centro de menores de Valcorchero, funciona desde hace quince días y apuesta por el diálogo frente a la judicialización

plasencia. «Es un servicio gratuito abierto a todas las familias que tengan un conflicto y que éste afecte a su relación», explica María José Rodríguez Machuca.

Es educadora social y responsable del nuevo servicio de mediación familiar de Plasencia junto con su compañera Beatriz Salas de Miguel, trabajadora social. Ambas pertenecen a la Fundación Atenea, entidad que gestiona el servicio licitado por el Gobierno regional en las cuatro principales ciudades de Extremadura. El contrato está en vigor hasta el 30 de noviembre de 2016, pero es posible su renovación.

En la ciudad del Jerte arrancó hace 15 días y durante los mismos, aún hoy, María José y Beatriz están manteniendo reuniones con todos los colectivos que trabajan con familias, con el fin de dar a conocer un servicio que persigue resolver conflictos a través del diálogo y evitar la judicialización de la vida cotidiana. Además de dar herramientas a las familias para que sepan hacer frente a los nuevos conflictos que puedan surgir en un futuro.

Parejas que se separan y no alcanzan un acuerdo con respecto a sus hijos, enfrentamientos enquistados entre padres e hijos, problemas de herencia, tensiones en las nuevas familias que se pueden formar a consecuencia de separaciones... «Para todas las familias, del tipo que sean, y para todos los conflictos que puedan surgirles nace este servicio de ayuda, que busca resolver los conflictos a través del diálogo, posibilitar que las partes alcancen un acuerdo por sí mismas y evitar que los problemas se enquisten, se agranden y acaben en los juzgados», señala María José. «También para evitar que el conflicto alcance a otros miembros de la familia», añade.

El tiempo estimado para la resolución de los conflictos familiares a través de este servicio de mediación es de dos meses: ocho sesiones. «Si se necesita más tiempo se amplía a tres meses, pero como una excepción porque no suelen ser precisas más de ocho sesiones», afirma la educadora social. Después, además, se hace una labor de seguimiento con el fin de asegurar que la normalidad impera en las relaciones y que el conflicto ha desaparecido completamente. «Trabajamos en el diálogo y les damos herramientas para aprender a resolver de este modo los conflictos; ofrecemos un medio gratuito que evite que los problemas se enquisten y que las personas tengan que acudir a la vía judicial, ahorrando también tiempo en la resolución de sus conflictos, con garantía absoluta de confidencialidad».

El servicio de mediación familiar puesto en marcha en Plasencia está ubicado en el centro de menores de Valcorchero, en horario de 11 a 13.30 horas martes y miércoles. Puesto que las mediaciones se realizan por las tardes, aunque sus responsables también garantizan flexibilidad horaria.

«También servicios sociales, colegios, centros de salud, residencias, policía... Nos pueden derivar los casos que consideren oportunos, para que podamos ayudar a más personas a resolver problemas; hoy en día no sabemos enfrentar los conflictos con diálogo, sino con amenazas de juzgado», zanja la educadora.