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El poeta Ben Clark abre el curso de recitales en la Díez-Canedo

  • García Calderón, fiscal superior de Andalucía, pone el broche como representante de la prolífica generación extremeña de los ochenta

Por la Aula Díez-Canedo han pasado los poetas más destacados de los últimos setenta años en España. De los que recitaron a la posguerra a quienes lo hacen ahora a las fronteras invisibles.

De ahí el interés de Enrique García Fuentes, el coordinador del aula, por mantener cada edición la exigencia de cartel. Acostumbrado a que le pregunten los más asiduos por la programación cada mes de noviembre, este año -explica- además de talento literarito busca también variedad y huye de las disputas de corrientes tan habituales en el círculo poético.

Estrena el curso el ibicenco de origen inglés Ben Clark el martes 15 de noviembre -hace tiempo que el fútbol dejó de ser una preocupación para programar en la Díez-Canedo-. A sus 32 años, probablemente se trate del participante más joven de todos los que han pasado por el Meiac desde que se oficializaron los recitales en el año 1993. «Es que es muy bueno. Ha conseguido conectar muy bien con las nuevas generaciones. Muy incisivo y hay muchas ganas de escucharle», explica García Fuentes.

Merece la pena detenerse en 'Los últimos perros de Shackleton', un poemario inspirado en el irlandés que se empeñó en cruzar de lado a lado la Antártida. Clark se llevó el Hiperión en 2006.

Al mes siguiente -el 15 de diciembre- el invitado es Jesús García Calderón. Poco conocido en su faceta literaria, el actual fiscal superior de Andalucía, es uno de los pocos representantes la prólifica generación de poetas que empezaron a publicar en los ochenta de Extremadura y que faltaban por firmar en la Díez-Canedo. «Fue un grupo muy relevante. Estaban, por ejemplo, Campos Pámpano o Álvaro Valverde. Son los que revitalizaron la creación aquí». Con ellos, explica el responsable del aula, se acabó lo de buscar editoras fuera para publicar. «No se trata de cuota, de traer a un poeta extremeño porque toca: se trata de escuchar a una referencia».

Sara Mesa pone la voz más discordante de este año el 19 de enero. Con 'Cicatriz' entró en la órbita literaria española al ser finalista del Premio de Narrativa Dulce Chacón. Traer a novelistas revelación es un ejercicio que se repite con frecuencia en la Díez-Canedo, pero buscando siempre la vertiente poética.

El veterano cantautor Sérgio Godinho representará a la literatura portuguesa el 21 de febrero. En esta apuesta por la variedad de estilos, Godinho personaliza la poesía hecha canción. El curso se cerrará el 4 de abril con Jesús Aguado, un poeta de los más seguidos en el panorama nacional. «Muchos de los poetas que han venido otros años nos lo recomendaban. Es una guinda perfecta».

Los encuentros poéticos mantienen la doble sesión. Los invitados participan por la mañana en un recital con alumnos de siete institutos de la ciudad en la Residencia Hernán Cortés y por la tarde en el salón de actos del Meiac.

Aunque se trata de una actividad que organiza la Asociación de Escritores Extremeños, los gastos para traer a los escritores se financian gracias a una subvención de la Junta de Extremadura y cuenta también con la colaboración de Diputación de Badajoz, que se encarga de editar un libreto con algunas de las poesías que se recitan en cada sesión. Las 23 ediciones han consolidado a la Díez-Canedo en el calendario cultural de la ciudad, que mantiene un público fiel -«muchos vienen casi desde que empezaron»- al que se han ido sumando jóvenes interesados por la literatura.

Desde la asociación de escritores creen que parte de esa renovación de público tiene mucho que ver con el contacto que mantienen los poetas con los jóvenes en los institutos extremeños.

«Los chicos acuden muy interesados y resulta gratificante». La poesía, explica, es una minoría transgeneracional. Muchos de los autores también pasaron por otras aulas literarias de la región. En todas se mantiene el formato de estudiantes por la mañana y público literario por la tarde.