Los 33 parajes repartidos por 26 provincias son las auténticas joyas de la Defensa, mucho más que portaaviones, fragatas o aviones F-18. Son una bendición para el medio ambiente y, en medio de la ola de edificación que recorre buena parte del país, un verdadero ejercicio de salvaguarda nacional. «La seguridad, hoy, supone conservar los espacios de la vida», subrayó Joaquín Araujo en la presentación del libro. El naturalista, premio Nacional de Medio Ambiente, reclamó al actual titular de Defensa que el Gobierno «no atienda a los cantos de sirena» para enajenar un patrimonio común irreemplazable. «No los cedan nunca. No los privaticen», pidió. «Ya nos defienden a los ciudadanos así como están». Alonso se comprometió a atender el ruego.