Argentina sabe a qué juega. Pékerman deshizo el embrujo Bielsa de los tres defensas y ha recurrido con éxito a una fórmula tradicional, en la que la predominancia la tiene Riquelme, centro de gravitación de un equipo que levanta pasiones mundiales a ritmo de goles. A 12.000 kilómetros del Monumental está 'El rincón argentino', un local autóctono en la barriada cacereña de San Francisco que regenta Jaime. Allí se desató el patriotismo futbolístico en el Argentina-Serbia.
«Nos reunimos todos para ver los partidos. Contra Costa de Marfil ya éramos muchísimos», explica el responsable del bar. «No sabía que había tantos argentinos en Cáceres», reconoce Pedro Rossi, el técnico que coordina la cantera del Cacereño desde hace tres años. A punto de ser abuelo a sus 54 años, vive para el fútbol. Trabajó en Talleres de Córdoba y Rácing. Con él delante, el debate no tiene límites.
«Esperaba algo más en el primer partido. Me sorprendió que los diferentes no estuviesen sobre el campo». Y los 'diferentes' tienen nombre y apellidos. Rossi se refiere a Messi, a Aimar, a Tévez. Hay sitio para todos los artistas: el equilibrio se consigue cuando los mejores juegan. Con un apunte adicional. «Cuando los grandes actúan, tienes más opciones. ¿Equilibrio? Ya están ahí Mascherano y Lucho».
'El rincón' es el centro de cita los días de partido. La colonia argentina en Cáceres es extensa. Muchos de sus miembros se reúnen alrededor de los sentimientos que genera la selección albiceleste. Ayer hubo fiesta. Se agotó la 'quilmes'. Ya no hay más ilusión que el título.
«Brasil-Argentina puede ser la final, pero aún es pronto», señala Rossi, que no olvida a España: «Es un equipo que me gusta. Si juegan los que deben jugar, le doy muchas posibilidades. Pero Luis debe apostar por los futbolistas que tienen buen paladar». El paladar es la clave de este argentino conversador y distendido. «¿El estilo? Argentina estuvo como España durante 40 años. Era gran un debate. No sabíamos a qué jugar. Los menottistas apostaban por el toque y la calidad del fútbol sudamericano. Los bilardistas decían que había que echar el resto.
El 80% de los argentinos procedemos de europeos. La conclusión fue que había que mezclar. Lo mejor del fútbol argentino sale de reunir nuestra técnica con la fuerza europea», asegura. «Se equivocó Bielsa», mantiene cuando se le recuerda la línea defensiva de tres. Faltan Agüero y Gago, pero Rossi, que apuesta por lo estilistas, no los añora: «Los buenos jugadores argentinos triunfan antes en Europa». Defiende a Saviola contra todo. Luego, un recuerdo final para España. «Bien, muy bien. Tiene a Xavi. Un fenómeno». Lo dice un argentino de buen paladar.