La Junta de Extremadura destina este año 90.100 euros a desarrollar cerca de los campos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia) una proyecto de creación de huertos en pleno desierto mediante técnicas como el riego por goteo, una iniciativa que supone "una revolución agrícola" para los más de 200.000 saharauis a los que beneficia.
Así lo ha explicado hoy en Mérida, en el transcurso de una rueda de prensa, el delegado saharaui en Extremadura, Ahdu Mohamed, que ha presentado el convenio "Desarrollo de la Agricultura Sostenible en los Campamentos Refugiados Saharauis" junto al consejero de Agricultura y Medio Ambiente, José Luis Quintana.
El convenio, firmado hoy, supone la renovación anual del proyecto de colaboración agrícola que, desde 2001, desarrollan el Ejecutivo extremeño y la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Extremadura.
Según Mohamed, esta iniciativa, para la que la Junta aporta este año 90.100 euros y la asistencia técnica de expertos de la Consejería de Agricultura, supone "una revolución agrícola" para ellos porque permite mejorar la alimentación mediante el suministro y consumo de productos frescos como cebollas, zanahorias, tomates, melones, acelgas y calabacines.
Asimismo, también es de una notable importancia porque es "una escuela" de diversas técnicas agrícolas que, luego, son puestas en práctica por sí mismos por los refugiados saharauis.
En este sentido, el dirigente saharaui se refirió especialmente a la utilización del riego por goteo en zonas desérticas de lugares como la población de Dahla, donde se han creado ya 125 pequeños huertos familiares de una media de 500 metros cuadrados y donde se espera contar en el futuro con el doble de explotaciones.
Otros beneficios para la población saharaui de estos lugares de campos de refugiados es la creación de empleo.
Mohamed manifestó su "profundo agradecimiento" a la Junta extremeña ya que su apoyo económico y técnico permite "amortiguar la situación de dificultades y carencias" que, señaló, se sufre en los campos de refugiados.
Por su parte, el consejero subrayó su "absoluta satisfacción y contento" por desarrollar una iniciativa con la que se obtiene provecho agrícola, en beneficio de los refugiados saharauis, en una zona "extremadamente árida y con numerosas dificultades" para los cultivos.
Impulso a la iniciativa privada saharaui
"El proyecto da sus frutos", dijo Quintana, gracias a la ayuda de la Administración extremeña, el trabajo de la Asociación extremeña de Amigos del Pueblo Saharaui y la implicación de los propios refugiados.
Uno de los puntos de la iniciativa que resaltó el consejero es el hecho de que, mediante su puesta en práctica, se impulse a la iniciativa privada de los saharauis para crear sus propios huertos y explotaciones.
Por todo esto, Quintana dijo que la ayuda de la Junta de Extremadura no supone "una limosna" sino "sentar las bases para dotar de medios propios al pueblo saharaui, para que la agricultura lleve riqueza a los pueblos".
También intervino el presidente de la Asociación de Amigos, Emilio Martín, que resaltó que, además de la ayuda a este pueblo, el convenio rubricado hoy en Mérida implica la continuidad de un proyecto que es "un ejemplo de desarrollo sostenible".
El convenio incluye la instalación de sistemas de riego por goteo, equipos de filtrado y "fertirrigación", semilleros, almacenes, casetas de bombeo, grupos electrógenos, cerramientos externos, mallas cortavientos e invernaderos, así como la dotación de maquinaria y el suministro de semillas, abonos, aditivos y elementos de comunicación, entre otras acciones.