La Policía Local ha atendido cinco casos de acoso escolar en el último año. Teniendo en cuenta el número de escolares del municipio esta cifra sitúa a Navalmoral dentro de la media española, entre un 2 y un 3%. Los casos fueron tratados por el Grupo de Mediación contra la violencia de género, familia y menores del cuerpo municipal.
Estos y otros datos los facilitaba el inspector jefe de la Policía, Enrique Cenalmor, en el transcurso de la última jornada de la I Campaña contra el acoso escolar, que se ha desarrollado en el instituto Augustóbriga esta semana y que probablemente se repita en el resto de institutos. Durante las charlas -por las que han pasado más de 300 jóvenes- Cenalmor insistía en la necesidad de denunciar este tipo de situaciones especialmente por quienes no las padecen, toda vez que en la mayoría de los casos «la víctima se encuentra paralizada por el miedo». En este sentido facilitó «herramientas para saber como actuar», refiriéndose al Grupo de Mediación, con el que se puede contactar en el teléfono 640 400 898 o a través de los correos electrónicos Policía-noviolencia@wanadoo.esy Policía-noviolencia@hotmail.com
Montaje audiovisual
En total el Augustóbriga ha acogido una decena de charlas con un desarrollo similar: apoyado en un montaje audiovisual, Cenalmor iba reiterando una serie de conceptos e ideas básicas que, a su juicio, es necesario tener muy claro para acabar con combatir esta problemática. Entre éstas se encontraría el denunciar los hechos ante los profesores, padres o policía para hacer «visible la situación», a la vez que ayudar a la víctima y diferenciar el acoso escolar (también denominado 'bullying') de los típicos altibajos, riñas de patio o puntuales tomaduras de pelo.
Además el Inspector apuntó la conveniencia de que en cada centro educativo se cree, junto al tutor, un grupo de ayuda a posibles víctimas y que se redacte «un código de respeto entre compañeros».
Pero los consejos no solo iban dirigidos a las víctimas o los sujetos pasivos de la acción, sino también a los agresores. De estos dijo que «infundir miedo no es crear respeto» y que la imposición de dominio siempre acaba acarreando problemas. «Han de intentar cambiar sus reacciones agresivas, ya que estas actuaciones al final tienen consecuencias», aseveró.
Hecho real
En la última parte de la ponencia se daba a conocer un hecho real de una niña de 14 años que sufrió acoso escolar durante años, y que durante ese tiempo fue anotando sus impresiones en un diario. Tal era el sufrimiento de la adolescente que llegaba a comparar el acoso con un cáncer e incluso a plantearse el suicidio como vía de escape. Finalmente decidió contárselo a sus padres y la problemática se fue resolviendo. «Casos como este han ocurrido en otros puntos de España, pero desgraciadamente con un final trágico», recordaba Cenalmor.
Las charlas concluían con una serie de datos estadísticos fruto de estudios y trabajos realizados al respecto y un montaje, datos y aspectos que también será expuestos a los padres de los alumnos, el jueves por la tarde en el mismo centro educativo.