Los doctores confirmaron ayer las peores sospechas, que se generaron en la noche del miércoles con el ingreso clínico de Pablo Aimar. El argentino sufre una meningitis linfocitaria aguda de origen vírico, por lo que permanecerá en el hospital 'Nueve de Octubre' para seguir su evolución. El jugador había ingresado en el hospital con un síndrome febril, cefalea y cierta rigidez en la nuca, tras no poder entrenarse con el resto de sus compañeros. «Está estable y ha tenido una mejoría con respecto a la noche. Por ejemplo, el dolor en la nuca (característica de esta enfermedad) casi ha desaparecido», aseguró el jefe clínico del servicio de neurología del centro valenciano, el doctor José Tatay.