La de Jesús amarrado a la columna ha sido una de las últimas cofradías locales en constituirse como tal y también de las que tiene menos componentes, apenas medio centenar. Pero eso no es obstáculo para que se esté mostrando como una de las más activas, como dejan patente la restauración de la talla y del retablo y su intención de acometer la restauración de otro retablo ajeno, el de la Candelaria.
La hermana mayor, Ángela Miguel, y el secretario de la cofradía, Juan Antonio Sánchez Bermejo, ofrecieron ayer detalles de las actuaciones realizadas, pero sobre todo avanzaron la jornada festiva que están preparando para el sábado 29. Ese día se inaugurará la renovada talla, que volverá el jueves a Navalmoral tras haber permanecido los últimos diez meses en el Centro de Conservación y Restauración de la Junta de Extremadura en Mérida. Tras su llegada se colocará en el retablo y se bendecirá, si bien la inauguración se ha preferido dejar para final de mes para no interferir en los actos de la Semana Santa. A la misma han invitado al presidente de la Junta, al consejero de Cultura, al alcalde y los concejales y por supuesto a los vecinos que quieran sumarse.
Ambos recordaron que si bien la cofradía surgió de la Policía Local, cuando no había nadie que quisiera hacerse cargo de ese paso, desde hace unos años puede pertenecer cualquier vecino que lo desee. De hecho Sánchez Bermejo -agente jubilado- aclaró que solo quedarán cinco o seis familias de policías. Después apuntaron que hace ya tiempo vieron la necesidad de restaurar la talla ante su delicado estado, que incluso les hacía temer que pudiera caerse cuando salía en procesión en Semana Santa.
Múltiples gestiones
Para ello entablaron conversaciones con la consejería de Cultura, que una vez comprobada la valía de la talla les ofreció varias fórmulas. Ellos se decantaron por trasladarla a Mérida para que se restaurara allí. Era la opción que llevaría más tiempo, pero ni tenían prisa ni fondos para hacerlo más rápido. Su único propósito es que quedara bien. Entonces se les dijo que el coste de los trabajos a realizar estaban valorados en unos 5.000 euros. El resultado se verá a partir del jueves.
El siguiente objetivo que se marcaron fue restaurar el retablo, muy deteriorado por el paso de los años. Como son una cofradía «modesta en cuanto a personal y dinero» optaron por pedir donativos a empresas y particulares, ya que necesitaban algo más de 20.000 euros. Ahí dan las gracias a la central nuclear de Almaraz, a Caja Badajoz, a numerosos vecinos a título particular y sobre todo a Francisco Muñoz, un empresario que no es de la zona y que tiene sus negocios en Madrid, «pero que es una persona muy católica que colabora cuando se le pide ayuda para estas cosas». También agradecen la colaboración que les ha prestado la Junta.
Nuevos objetivos
A pesar del gran esfuerzo que les han supuesto ambas actuaciones ya piensan en nuevos proyectos. El más inmediato mejorar la plataforma que sale en Semana Santa. A largo plazo quieren recaudar fondos para restaurar el retablo de la Candelaria, que es el que se encuentra en peor estado de los que existen en la iglesia de San Andrés y que sin embargo a decir de los técnicos quizá sea el que tenga más valor artístico. Ya les han dado un presupuesto de 23.000 euros, aunque pedirán más.