Joaquín Martín López tiene 47 años y trabaja como empleado del servicio de Correos en Don Benito. Es de Higuera de la Serena y el pasado domingo se alzó con el primer premio del concurso de vinos de pitarra organizado en Feval por esta entidad, Don Vinito y el Ayuntamiento. Defiende a ultranza tradiciones como esta, en la que se fijen unos criterios de elaboración en los que prime la calidad.
-¿Por qué empezó a elaborar vino de pitarra?
-Creo que como todo el mundo, por disponer de un poco de vino para el autoconsumo. En mi caso soy un fiel defensor de tradiciones como ésta, y más en pueblos pequeños como Higuera de la Serena. Trato de romper con viejos criterios para la elaboración de estos vinos mezclando uvas blancas y tintas, pues cada una tiene su proceso de maduración.
-¿Cuál es el secreto de su vino?
-Siempre corto yo la uva. Es importante su maduración, que no tenga elementos podridos, ni contactos con la tierra. Ha de tratarse de monovariedad. En este que he presentado al concurso empleé uvas cortadas antes de las primeras lluvias de septiembre. No obstante, y ante todo, lo importante para lograr un buen vino de pitarra es la maduración, el momento del corte y su posterior conservación?
-¿Cómo ha conservado usted este vino?
-Ha sido en una casa vieja en la que no hay excesivas oscilaciones térmicas.
-¿Cómo defniría usted su vino?
-Tiene entre 12 y 13 grados y me gusta que acompañe muy bien en las comidas.