Antonio Viudas Camarasa afirma que en la actualidad hay «muchos profesores y pocos maestros». Ha aumentado el número de publicaciones sobre cuestiones filológicas extremeñas, pero no existe un gran maestro capaz de organizar toda esa información. «Hay tantas ideas como profesores -afirma. Del extremeño, todo el mundo tiene noción. Todo el mundo pontifica. Pero a la hora de la verdad no sabemos cuál es la historia verdadera de Extremadura».
Otro de los fenómenos que llaman la atención de este profesor es la existencia de «graciosos», según sus palabras, que para identificarse con la tierra escriben con la 'u' y la 'i'
«Los grandes favorecedores de la conservación del extremeño han sido en primer lugar los españolistas que han sido detractores del extremeño -explica Antonio Viudas. Frente a esos detractores ha surgido un ambiente de defensores, en los que hay movimientos históricos. El pionero por antonomasia fue Gabriel y Galán, que escribe como hablaban sus criados, su mujer y su familia extremeña. Eso triunfa porque coge la palabra del pueblo. Gabriel y Galán y Chamizo triunfan más que cualquier otro escritor, por ejemplo de Aragón. Frente a eso han existido los detractores de Galán y los detractores de Chamizo, que eran los que más información tenían. Los detractores de ese movimiento han hecho posible que la asociación APLEX exista. Al ponerse en contra nos han hecho publicidad».