-También está de moda todo lo gay. ¿Hay toros maricones?
-Sí, claro que hay toros maricones. También en éste sector hay dantes y donantes. Y los toros maricones suelen ser más bravos que los 'normales'. Según las estadísticas, casi todos los toros maricones salen buenos.
-Cómo definiría a sus toros
-Como un toro distinto, astifino. Son saltillos, de ese tipo de toros que quedan pocos, casi ninguno. Un toro al que se le mima, y que es fruto de un trabajo y de una selección muy particular. Porque yo crío el toro para el aficionado, no para el torero. El torero y el toro son los que hacen el espectáculo. Pero no pienso en las figuras, sino en el público, que es el que paga y mantiene la fiesta.
-La verdad es que en España cuando se dice en los carteles que los toros son de Victorino, ya se impone un respeto.
-Es cierto, sí . Creo que la gente se divierte con mis toros. Son toros que no aburren en las ferias en las que participan. Y eso el aficionado lo agradece.
-¿Coge cariño a los toros?
-No le tengo más cariño a uno que a otro. El problema de la relación con el toro es que los cuidas cinco años y en 20 minutos te pueden dejar mal.