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ALBURQUERQUE
La ermita de los Santiagos no es visigoda sino mudéjar, según investigadores del CSIC
Afirman que merecería la pena realizar una inversión para conservarla
La ermita de los Santiagos  no es visigoda sino mudéjar,  según investigadores del CSIC
La ermita está próxima al castillo de Azagala
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Tras las investigaciones realizadas por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la ermita de los Santiagos, el jefe del equipo Luis Caballero Zoreda, ha expuesto las conclusiones del trabajo, siendo la más destacada que se ha descartado que la iglesia sea visigoda o paleocristiana, como se había considerado hasta ahora, para catalogarla como mudéjar.

Si bien la primera investigación seria sobre este edificio ubicado en una finca cercana al castillo de Azagala, realizada por José Bueno, en 1973, había datado la construcción de la ermita entre los años 570 y 582, esta investigación del CSIC, mediante el método denominado 'arqueología de la arquitectura', consistente en analizar los vestigios visibles, sin excavar, ha dado como conclusión que su datación es posterior. Es un edificio pleno medieval, mudéjar, asegura Caballero Zoreda.

Abandonada

Éste explica que la ermita de Santiago, que sería su nombre real, aparece ya en el diccionario de Tomás López, de 1793, donde se decía que «le falta y de mucho tiempo su techo, pero tiene firmes las paredes». Por tanto, está abandonada al menos desde el siglo XVIII. Aparecería después en el diccionario geográfico de España de Pascual Madoz (1846), en un estudio de José Ramón Mélida (1926), que creyó que era de estilo románico de transición y advertía de la reutilización de sillares romanos y de un tablero visigodo allí existente. La última excavación la realizó Cleofé Rivero, quien exhumó unas tumbas encontradas en el interior de una de las habitaciones del templo, pero no ha informado del resultado de su investigación.

El estudio realizado ahora, incluido en el proyecto 'Arqueología de la arquitectura Altomedieval de Extremadura', iniciado en 2003 y con fecha prevista de conclusión en 2007, pretende analizar las técnicas constructivas de los edificios religiosos considerados de época tardoantigua y altomedieval en Extremadura, Portugal y Asturias. Su finalidad es definir de manera más específica las fases cronológicas de estos edificios, que en algunos casos presentan cierta complejidad en su datación.

La clave

En el caso de la ermita de Santiago, analizando las superposición de elementos distintos, tanto en el suelo como en las fachadas del edificio, se ha podido secuenciar su construcción y sus ampliaciones, mejoras o adaptaciones. La clave para dar con su antigüedad ha sido un doble friso de ladrillo con puntas mudéjar, que al estar en su estructura más antigua no pudo ser incluido después. A pesar de todos los arqueólogos que han pasado por la ermita, hasta ahora no se habían dado cuenta de ese detalle.

Hay cuatro sillares con arcos dobles en su ábside que ha despistado hasta ahora a los estudiosos de la ermita porque, a pesar de tener arcos de herradura, no es una construcción visigoda. Existe, también, un fresco de al menos tres capas, que representa a Santiago, con su segundo escudo, como en una batalla y varios rostros de mujeres con manos encima de ellas, como si la estuviesen raptando.

Por tanto, la ermita de Santiago es del inicio del siglo XIII y no pudo haber sido construida por la Orden de Santiago, la cual tuvo votos en Alburquerque entre 1171 a 1174.

Durante su presencia en Alburquerque, los investigadores señalaron que merecería la pena realizar una inversión con el fin de conservar esta ermita para el patrimonio extremeño.



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