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REGIONAL
FEDERICO SUÁREZ HURTADO PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA DE EXTREMADURA
«En la Asamblea hay mucha burocracia y poca política y se trata justo de lo contrario»
«Es difícil hacer funcionar a un Parlamento con una mayoría absoluta» «Al final, las urnas castigan a quien hace política a base de decir que 'no'»
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Acaba de arrancar el sexto periodo de sesiones de la Asamblea de Extremadura. A un año y medio de la próxima cita electoral, se abre un tiempo de negociación en el Parlamento regional. Sus señorías tendrán que dialogar acerca del nuevo reglamento de la Cámara, la herramienta que permita, a partir de la próxima legislatura, hacer de la Asamblea el centro neurálgico de la política regional. En la actualidad, la Asamblea es una institución política de bajo nivel, hecho reconocido por el propio presidente. Su propuesta es apostar para mejorar, ser reflejo de las preocupaciones de los ciudadanos a los que sirve.



-¿Cuáles son los retos del periodo de sesiones que ahora se abre?

-Iniciar la reforma del reglamento de la institución, modernizar las estructuras orgánicas de la Asamblea y, por último, afianzar el papel del Parlamento en la sociedad como eje del debate político. El debate de la calle tiene que venir al Parlamento, esa es mi aspiración. Así lo dije al inicio de la legislatura y creo que al final algo estamos consiguiendo.

-Se relacionan todos los retos. Para que la Asamblea sea referente del debate político, antes hay que pasar por un nuevo reglamento y una nueva nueva estructura orgánica.

-Efectivamente. Aquí llevamos funcionando 23 años y, desde el principio, siempre hemos sido una institución de bajo nivel en cuanto a su proyección política y pública. Esto debe cambiar. Es más, creo que nos interesa a todos, estemos en el Gobierno o estemos en la oposición. No hay que olvidar que las elecciones autonómicas no son a la presidencia de la Junta, son a la Asamblea de Extremadura. Es aquí donde se tienen que producir los debates de verdad. Normalmente aquí los grupos políticos juegan mucho a los titulares de prensa y eso en la lucha política puede estar bien, pero no es bueno para un Parlamento. Yo creo que en instituciones como ésta el debate tiene que ser mucho más serio, más mesurado, sin demagogias. Como aquí se celebran plenos cada dos semanas, aparte de las comisiones, creo que ese día no debe aprovecharse para hacer una fiesta de la demagogia. Aquí se debe realizar control al Gobierno, pero también plantear proyectos alternativos.

-Usted ha dicho que en Extremadura no se puede hacer política a golpe de titular, pero si se es justo este tipo de prácticas se dan en bancos de los dos lados.

-Claro. En un Parlamento intervienen fundamentalmente dos elementos: la acción del Gobierno y la acción de la oposición. Un Parlamento no sería tal si no existiera un papel preponderante tanto el Gobierno como de la oposición. Es la suma de los dos lo que hace que esta institución tome la importancia que debe. El Gobierno nunca puede estar aquí tomándose la Asamblea como un referente defensivo ni la oposición como la plataforma para darle caña al Gobierno.

-¿Y no se ha avanzado nada en todo este tiempo?

-Algo hemos avanzado, pero creo que todavía muy poco. Hay que encauzar aún más la situación y, para ello, es muy importante la labor de los medios de comunicación, que los propios medios consideren mucho más importante lo que vaya a decir el Gobierno o la oposición en el pleno de la Cámara o en una Comisión que en la típica rueda de prensa.

Impulsos

-¿Qué va a impulsar el nuevo Reglamento? Póngame algún ejemplo.

-Por ejemplo: el caso que hemos tenido ahora a tenor del debate educativo impulsado por la presidencia de la Junta. Aquí han comparecido en comisión todos los sectores implicados en el proceso. ¿Eso por qué no se puede hacer cuanto se tramite cualquier proyecto de Ley? La última palabra siempre la tendrán los diputados, pero una Ley que vaya a tener una incidencia importante en la ciudadanía puede contar con el asesoramiento de los sectores implicados. Otro ejemplo: Vamos a modernizar las estructuras orgánicas. Aquí tendemos, cada vez más, a un Parlamento electrónico o digital. Tenemos que conseguir que los documentos que nos lleguen por esta vía, puedan calificarse debidamente en la Mesa de la Asamblea. Ahora el Reglamento no lo permite.

-Y de funcionamiento interno. ¿Alguna novedad?

-Vamos a impulsar que el presidente de la institución tenga un papel más reforzado. Hay temas que deben tener la unanimidad para que salgan adelante u otros que deben tener la mayoría y son bloqueados por la mayoría. El papel del presidente tiene que ser más fuerte para dar vía libre a los documentos parlamentarios. Bien es verdad que ese papel puede darle al presidente la potestad de ser él el que bloquee asuntos en la institución. Por eso vamos a impulsar también la posibilidad de presentar una moción de censura al presidente de la Asamblea. Esto es único en el panorama parlamentario español.

-Es cierto que a veces un presidente nombrado por un grupo mayoritario de la Cámara no es más que un enlace. ¿No?

-Por eso yo creo que es necesario que el próximo presidente o presidenta de la Cámara tenga un papel mucho más reforzado. Con más libertad y estabilidad, se conseguirá un presidente más atrevido que le dé vitalidad al Parlamento en lugar de estar siempre pensando qué opinará el grupo que le ha nombrado.

Mayoría absoluta

-¿Usted cree que es posible que un parlamento funcione con una mayoría absoluta?

-Es difícil. Hay que decirlo claramente. No obstante, puede funcionar pues de hecho venimos funcionando. Las mayorías parlamentarias tienden a proteger a sus gobiernos, es razonable, lo que pasa es que algunas veces se extralimitan en esta función. Por eso es por lo que el nuevo Reglamento tiene que contemplar un nivel de poder compensatorio entre la mayoría y la presidencia de la Cámara para que haya un equilibrio a la hora de defender las opciones de la oposición.

-¿El clima político que vive actualmente Extremadura va a favorecer ese gesto de voluntad por una parte y de generosidad por la otra?

-No lo sé, pero nosotros vamos a probar. Bien es verdad que quizás éste no sea el momento oportuno por el enfrentamiento que viven los partidos políticos, influidos en gran parte por el clima político nacional, pero lo cierto es que ahora es una buena oportunidad para hacerlo dado que entramos en la recta final de la legislatura. Queda año y medio para las próximas elecciones y se entiende que los dos grupos políticos mayoritarios en la Cámara van a tener opciones de gobierno. Al menos en teoría. Otra cosa es lo que luego digan las urnas. Por eso en términos parlamentarios es el mejor momento. ¿Que hay que hacer un esfuerzo mayor para hallar un consenso a pesar del clima? Pues bueno. Ese es mi papel y a eso voy a dedicar el último periodo de sesiones.

Culpables

-¿De quién es la culpa de que no haya buen clima político en Extremadura?

-Nunca se le puede echar la culpa a nadie. Cuando hablamos de clima político malo tampoco podemos trasladar a los ciudadanos una situación tremenda. En Extremadura el nivel de enfrentamiento siempre ha sido importante. Hay concepciones muy distintas de lo que es hacer política entre el PSOE y el PP. Antes y ahora. El PSOE ha tenido hasta ahora un elemento de proyección ante la opinión pública muy estable por el liderazgo de Juan Carlos Rodríguez Ibarra y porque ha demostrado que es un partido de gobierno desde hace 22 años. El PP, por el contrario, ha tenido la dificultad de que ha ido cambiando de líderes constantemente y, por tanto, de estrategia. Yo creo que ha cometido algún error por jugar a un líder que sustituya a otro a ver si lo hace mejor. Bien es verdad que el PSOE, quizás, debía haber ayudado a rebajar el clima político y algunas invitaciones ha habido para facilitar la estabilidad del partido de la oposición.

-¿La estabilidad, dice?

-Sí. Tenga en cuenta que la estabilidad de los partidos es más importante de lo que parece. Los partidos no se acaban de creer que cuanto más se crispe la vida política, peor rédito electoral se consigue. Al final, las urnas castigan a quien hace política a base de decir que 'no' sin llegar a acuerdo alguno. La gente quiere políticas u ofertas distintas, pero hay temas de calado que merecen el acuerdo de todos.

Intentos

-Ahora hay un intento en materia educación, ¿no?

-Sí y el presidente de la Junta ha recibido a la oposición y de lo que se habló puede que acabe en acuerdo. Este es un claro ejemplo. La educación es un tema regional que interesa a los ciudadanos. Hay que seguir explotando esta vía.

-¿Cómo conseguir que un asunto de calado para la ciudadanía en un momento dado pueda ser debatido de inmediato en la Asamblea?

-Pudiendo convocar inmediatamente un pleno. Para ello el presidente de la Cámara tiene que tener margen. Lo mismo que el presidente del Ejecutivo.

-¿El reglamento actual no lo permite?

-No. Con el reglamento actual los plenos tienen que ser cada 10 días, tienen que sustanciarse las materias en la medida en que están calificadas. Hay mucha burocracia y poca política y de lo que se trata es justo de lo contrario.

Argumentos viejos

-Es que los argumentos que muchas veces se repiten en el Parlamento ya se han vertido en los medios de comunicación hace semanas o meses.

-En efecto. Eso lleva a que los argumentos pierdan interés. Ya se saben los argumentos de todo el mundo antes de empezar cualquier sesión. Esto parece más un machaqueo que otra cosa. Encima, como no hay argumentos, se entra en el terreno de lo personal.

-En este periodo de sesiones va a haber un intento potenciando ya las comisiones informativas. ¿No?

-En efecto. Las comisiones tienen que ser tan importantes para los diputados como los plenos. Es el día a día del Parlamento. Como vamos a hacer ahora dos al mes de cada materia, vamos a permitir que el debate sea permanente en la Cámara. Así se podrán dejar los asuntos de los plenos para cuestiones de mayor enjundia.

-Y sobre las preguntas al Gobierno. ¿Se piensa hacer algo en el nuevo reglamento? La queja a veces de la oposición es que el grupo mayoritario introduce preguntas para que se luzca el Gobierno y, de paso, no quepan preguntas de la oposición.

-El reglamento ahora lo permite. La pregunta es un instrumento de control al Gobierno y parece ilógico que el grupo mayoritario controle al Gobierno. Eso se tratará de eliminar en la reforma.

El dinero

-El Congreso acaba de hacer públicos los ingresos de los diputados a través de su web. ¿Usted piensa hacer algo similar aquí?

-Nosotros ya lo venimos haciendo con la Ley de Declaración de Ingresos de Altos Cargos de la Comunidad. En el Boletín Oficial de la Asamblea se publican tanto los patrimonios como los sueldos. Es verdad que aquí todo el mundo sabe lo que cobran los diputados, que es lo mismo que los directores generales de la Junta. Pero tampoco hay mayor inconveniente a publicitarlo más.

-A los ciudadanos el asunto monetario les llama mucho la atención.

-En efecto. El boletín en el que se publica es el que más se vende.

-Ahora que se está planteando la reforma de los estatutos de varias autonomías, ¿qué piensa de una hipotética reforma del estatuto de autonomía de Extremadura? ¿Cree que no es necesaria?

-Yo nunca cerraría esa puerta. Las cosas no hay que sacralizarlas, incluso la Constitución se puede tocar si se cree necesario. Si los instrumentos que nos damos para la democracia hay que reformarlos por interés de los ciudadanos se hace y no pasa nada. En Extremadura la Junta ha creado una comisión de expertos para ello. El estatuto de autonomía de Extremadura ha servido para que nos desarrollemos desde el punto de vista socioeconómico a lo largo de 23 años. Ha sido un buen instrumento y nunca Extremadura ha vivido una época mejor que ésta. Hay que analizar si para seguir en esta senda es necesario reformar el estatuto y decidir.



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