El Museo Nacional de Arte Romano está tramitando ante el Ministerio de Cultura la petición de que se cierre durante unos seis meses la Colección Visigoda con el objetivo de limpiar y restaurar un centenar de piezas, las más emblemáticas de la iglesia de Santa Clara, como parte de los trabajos preparatorios de cara a su futura exposición en el proyectado Museo Visigodo.
El proyecto, presupuestado en más de 117.000 euros, ha sido adjudicado a una empresa especializada que empezará a trabajar a finales de este mes, según anuncia José María Álvarez, director del Museo Nacional de Arte Romano, organismo responsable de la Colección Visigoda.
Trabajos de limpieza
Dadas las grandes dimensiones de muchas de las piezas que se limpiarán y restaurarán, se ha decidido que todo el trabajo se realizará en el interior de la antigua iglesia de Santa Clara para garantizar que la colección no sufra ningún daño en los traslados.
Con este objetivo, se ha preparado una zona de limpieza en la sala llamada de los Escudos, donde se ha construido una gran pila sobre la que se colocarán las piezas, y también se ha instalado unos grifos con agua corriente para el lavado de los elementos de la colección.
Aunque algunos importantes museos internacionales han probado la experiencia de mostrar al público cómo se restauran algunas piezas o cuadros, José María Álvarez señala que esta opción se ha descartado con la Colección Visigoda por problemas de seguridad. Eso sí, se baraja la posibilidad de organizar algunas visitas guiadas para explicar en qué consisten los trabajos de restauración y sus primeros resultados.
El director del Museo Nacional de Arte Romano también aclara que este proyecto de limpieza y restauración puede considerarse como la primera fase de un proyecto más amplio, y del que se espera que se beneficiarán más piezas en el futuro.
En esta primera fase se limpiarán las piezas más emblemáticas, como la colección de 'canceles' (unas placas de mármol con relieves), las pilastras de edificios visigodos importantes, las piezas de la colección funeraria y elementos de cerámica, principalmente.
Ellas serán las protagonistas del discurso histórico que se exhibirá en el futuro Museo Visigodo, que también mostrará una importante colección de monedas visigodas, parte de las cuales han sido adquiridas recientemente por el Ministerio de Cultura para este centro museístico, según explica José María Álvarez.
Piezas «parlantes»
El director del Museo Romano adelanta que ya están diseñadas las líneas principales de lo que será el hilo discursivo del futuro Museo Visigodo.
Por ejemplo, se tiene claro que no se amontonarán las piezas en las salas con el afán de mostrar todo el fondo del que se dispone, sino que, como en el Romano, se exhibirán las que mejor expliquen cómo vivían los ciudadanos desde el siglo III, en los albores de la expansión del Cristianismo, hasta el siglo IX, tras la conquista árabe. «Serán piezas parlantes», define Álvarez.
Estas pocas piezas, que se colocarán en diferentes salas temáticas, serán las protagonistas del Museo. Su mensaje será completado con todas las técnicas modernas que permite ahora la museología, como proyecciones audiovisuales, maquetas explicativas, música de ambiente, etc.
Por ejemplo, es posible que la sala dedicada a la religión exhiba un altar paleocristiano mientras suena una música especial de la misma época.
«El futuro Museo Visigodo no será tan espectacular como el Museo Romano, pero será el más importante de España de esta época», anuncia José María Álvarez.
Los redactores del proyecto también están realizando un discurso «lo más sencillo posible», que sea comprensible para el común de los ciudadanos, al igual que se hizo en el Romano.
Respecto al continente del Museo, su estructura, se espera que se elija un proyecto arquitectónico muy especial.