La tamborada de comparsas, que nació en 1991, ha pasado de ser una actuación más o menos espontánea de tambores a una auténtica exhibición de percusión carnavalera que cada año gana en ritmos, puesta en escena y efectismo, fruto de la preparación a conciencia del grupo de músicos de los grupos participantes. Nueve comparsas mostrarán hoy sus montajes, que no podrán sobrepasar los cinco minutos de actuación en el escenario del parque de San Fernando. El orden de participación ya se ha sometido a concurso público y será el siguiente: La Bullanguera, El Vaivén, El Caribe, Lancelot, Bamboleo, Wailuku, Infectos Acelerados, Moracantana y Al Compás. Éste último grupo de Puebla de la Calzada es el único participante de fuera de Badajoz e incorporará este año como novedad a la tamborada la percusión con los pies con zapateado flamenco acompañado de castañuelas.
El Caribe será el grupo más numeroso ya que subirán 25 músicos al escenario, el máximo permitido. «En el montaje utilizamos los instrumentos de percusión convencionales, además de madera, acero y tubos de polietileno para hacer música», explica Víctor, responsable de la música, quien añade que «habrá sorpresas respecto a la caracterización de los músicos y a los efectos de fuego y serpentinas».
La vigente ganadora, la comparsa El Vaivén, pondrá en escena este año una recopilación especial de las tamboradas de todos los años anteriores, aunque introducirán instrumentos nuevos fabricados a mano y con procedencia de Burundi. «Se marcan ocho ritmos distintos y hacemos percusión con el propio cuerpo», comenta José Manuel, que está al frente de la música de este grupo.
Los de Wailuku, otra de las comparsas participantes, adelantan que «si el público cierra los ojos se podrá imaginar que está en la playa». Y es que su puesta en escena imitará el sonido del mar. Los Infectos interpretarán dos sambas y una bossa-nova y como curiosidad, el gon lo hará con una paellera. Lancelot apuesta por una entrada tenebrosa y una sorpresa en música y Moracantana empleará un contendor pequeño de basura para hacer percusión.