Extremadura se ha convertido en la primera comunidad autónoma de nuestro país en generosidad hacia el pueblo saharaui, en relación a su número de habitantes. Prueba de ello ha sido el resultado de la última 'Caravana por la paz', que llegó a su décima edición con el envío de 80.000 kilos de alimentos de primera necesidad, recaudados a través del trabajo que las distintas delegaciones locales de esta asociación realizaron en sus distintos pueblos y ciudades.
Los datos los daba a conocer Alfonso Sánchez, coordinador responsable de esta campaña, en el transcurso de la última reunión de la asociación que se celebró en la localidad de Villafranca de los Barros. El coordinador explicó todos los detalles de esta actividad, así como el esfuerzo que supone hacer llegar a sus destinatarios una campaña solidaria de este tipo, en la que se gestionó el envío de 80 toneladas de alimentos con sus respectivos transportes, hasta los hangares de la Media Luna Roja Saharaui, para su reparto exclusivo a colegios y hospitales de las diferentes wilayas donde iba destinada la ayuda.
Necesidad
Se presenta balance de la última campaña y se comienzan de inmediato los trabajos para una próxima, pues, según indica el coordinador de la actividad, «las organizaciones dependientes de Naciones Unidas, PMA Y ACNUR, anuncian que si para el mes de mayo la población refugiada (alrededor de 165.000 personas), no recibe de sus donantes la cantidad necesaria para su alimentación, tendrá severas consecuencias para la salud de los refugiados, especialmente entre los niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y madres en lactancia».
En este sentido, el llamamiento a la sociedad extremeña vuelve a ser fundamentalmente para aportaciones de alimentos de primera necesidad, aunque también económico para la compra de los vehículos necesarios para transportar estos alimentos, que de igual manera, son donados al pueblo saharaui.
Llamamiento
Por otro lado, el coordinador de la 'Caravana por la paz', hace un llamamiento a todas las delegaciones locales de esta asociación, para que continúen implicándose, no sólo en la acogida de niños durante el verano, si no también en este importante programa de recogida de alimentos, pues «el pueblo saharaui pasa hambre, sus condiciones a veces resultan dramáticas, y son más que reiteradas las llamadas para que volvamos a enviar alimentos por parte de los cooperantes».