Los alumnos de la Uned se examinarán en el centro de Plasencia entre esta semana y la segunda de febrero atendiendo de esta manera a la primera convocatoria del año. Se trata de las pruebas presenciales, que contarán con la custodia de un tribunal de profesores desplazados desde la sede central de Madrid. Los exámenes se remitirán a la sede central de la capital, fuertemente custodiados en cajas de hierro, donde se distribuirán entre los profesionales de las distintas facultades con el fin de que los corrijan.
El 80 por ciento de los alumnos se examinarán en la convocatoria del mes que viene, fijada del 6 al 10 de febrero. El resto comenzó a hacerlo el lunes de esta semana y terminará pasado mañana, viernes. La diferencia de porcentaje se debe simplemente «a que la mayoría prefiere disponer de 15 días más para estudiar». Lo cuenta la directora del Centro de la Uned en Plasencia, Consuelo Boticario, encantada con el buen funcionamiento que está teniendo el sistema de valija virtual con el que se organizan los exámenes desde el año 2002.
Este programa es el que hace que los exámenes en la Uned sean diferentes a los que se realizan en otros centros de estudio.
Este método se activa gracias al carné de cada alumno, en el que figura un número que coincide con su documento nacional de identidad. Personal e intransferible, esa tarjeta se pasa por un lector óptico y proporciona al interesado datos como el día y la hora en los que tendrá que realizar su prueba e incluso el lugar que deberá ocupar en la sala, así como el tiempo del que dispone para realizarla. Pero lo más importante es que le facilita su propio examen, en el que también figura el número de identificación del carné de alumno. Una vez realizado éste, se traslada para ser corregido pero antes se introduce en un cedé, con el fin de asegurar al máximo la información que contiene.
Esta convocatoria será la última en la que los exámenes viajarán en papel férreamente protegidos. A partir de la próxima se pondrá en práctica la valija de retorno, que permitirá con todas las garantías legales remitir los exámenes a los equipos docentes encargados de su corrección de la misma manera que llegan, o sea, través de la red, evitando así el viaje del papel.
Organización absoluta
Las ventajas de este sistema virtual que ahora se está aplicando sobre la realización de las pruebas «es que proporciona un orden absoluto», señala la responsable del centro placentino. «Por ejemplo, el lunes por la tarde vino un chico a examinarse y al pasar su carné por el lector óptico le indicó que no era el día en el que tenía que hacerlo, al tiempo que se le confirmó para cuándo estaba citado». Lo cierto es que esta modalidad de organización evita las aglomeraciones al mismo tiempo que ordena a los examinados.
La valija virtual se encuentra ya instalada en todos los centros asociados de España a excepción de aquellos en los que por su elevado volumen de alumnos o por el reducido número de los mismos requieren un tratamiento especial. El programa cuenta con un sistema de seguridad denominado valija de emergencia, que dispone de una fuente de alimentación propia que asegura el funcionamiento del equipo si se produce cualquier fallo.
Innovaciones aparte, el gran éxito de la Uned es la facilidad que ofrece para que estudie quien desee hacerlo. De esta manera, la universidad a distancia ha abierto las puertas a placentinos y comarcanos que en su día no pudieron acceder a los estudios o no pudieron terminarlos y también a aquellos que no podrían hacerlo tampoco ahora si ello exigiera el traslado de ciudad. Así, ante los folios de los exámenes se sientan estos días padres de familia, trabajadores que compaginan la vida laboral con los libros y los apuntes, gente muy motivada que se presenta a las oposiciones con un nivel alto, gracias, entre otras cosas, a que los programas se dan enteros.
Prueba de los buenos resultados que se consiguen con este proyecto son los 74 estudiantes que el curso pasado acabaron su carrera. Por ello recibieron un homenaje en la apertura del curso, a mediados de noviembre.