Sobre las cinco y media de la tarde de ayer un estruendo azotó la parte suroeste de la provincia de Badajoz. Los vecinos de varias localidades como Santa Marta, Zafra o Feria salieron a la calle asustados por un extraño movimiento que durante unos veinte segundos hizo temblar la tierra.
Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), se trataba de un terremoto de baja intensidad con epicentro en la localidad de Feria y con una magnitud de 4.0 en la escala de Richter. Afortunadamente no hubo que lamentar ningún daño físico ni ninguno material de importancia, aunque el miedo se adueñó de los vecinos de varias localidades cercanas a la zona del epicentro, donde el seísmo se notó de forma más intensa.
«Era como una bomba»
Los habitantes de Zafra pensaron que en un principio se trataba de una bomba y alertaron rápidamente a la Policía Local, mientras que la residencia de ancianos de Burguillos del Cerro fue evacuada por precaución. En esta localidad también se cayó uno de los pináculos de la fachada del Casino, pero no causó ningún daño, y en la presa de Albuera las aguas aparecieron totalmente revueltas.
En Badajoz, según la Policía Local, la zona centro fue la que más sintió este movimiento sísmico. «Estaba viendo la tele y de repente las ventanas empezaron a temblar», manifestaba un vecino de la calle Menacho. «Yo estaba durmiendo la siesta y he notado que la cama se movía sola. Sabía que era un terremoto, pero no me he asustado», apuntaba otro vecino de la calle Arias Montano.
En Cáceres la sensación de movimiento fue menor, aunque también se notó en la zona centro, principalmente en las calles Doctor Fleming y Alfonso Romero.
Dos réplicas
El seísmo vino acompañado de dos réplicas que se produjeron segundos después y que registraron una intensidad de 1.8 y 1.5 respectivamente en la escala Richter.