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El collar de lactancia reinventa el concepto de mordedor

Imagen de dos de los modelos de collar de lactancia.
Imagen de dos de los modelos de collar de lactancia. / MamiChic
  • Está causando furor entre las madres más populares, como Sara Carbonero, la youtuber Verdeliss, Mónica Cruz, María Castro o Beatriz Luengo

El clásico mordedor se reinventa. La firma española MamiChic ha puesto a la venta un collar de diseño nórdico y minimalista para mamá que puede morder el bebé, ya que está fabricado especialmente para aliviar el malestar que sienten los pequeños con la aparición de los primeros dientes. Este innovador producto está causando furor entre las madres más populares, como Sara Carbonero, la youtuber Verdeliss, Mónica Cruz, María Castro o Beatriz Luengo.

Desarrollado por Odontopediatras, está compuesto de silicona orgánica antibacteriana 100% y ha sido testado en hospitales y maternidades. Con una composición similar a la de chupetes y tetinas, estos vistosos accesorios mordisqueables no contienen BPA, PVC, ftalatos, cadmio o plomo. Además, cuenta con la Certificación Europea de Seguridad EN71 que avala su uso en bebés. Se lava fácilmente con agua y jabón e incluso en lavavajillas. Repelen el agua y secan de inmediato, y además se pueden enfriar en la nevera para proporcionar un mayor alivio al bebé.

Una mamá con un collar de lactancia.

Una mamá con un collar de lactancia. / MamiChic

“MamiChic se convierte en el aliado perfecto durante la lactancia: el bebé descarga el reflejo palmar agarrando el collar, evitando pellizcos, arañazos y aportándole calma durante las tomas. Cuando aparecen los primeros síntomas de la dentición, el collar de mamá es perfecto para masajear con sus suaves piezas ─fabricadas en diferentes formas y texturas─ las encías inflamadas del bebé. Las piezas rotan suavemente sobre la membrana gingival, favoreciendo el brote dentario y aliviando así las molestias propias de la dentición.”, explica Rocío Labatt, CEO de MamiChic.

La firma diseña en España todos sus productos de inspiración nórdica y ultraligeros, costando creer que se trate de un mordedor.