El Gobierno avisa a ETA de que no espere «nada» a cambio de su disolución

Juan Ignacio Zoido./Kiko Huesca (Efe)
Juan Ignacio Zoido. / Kiko Huesca (Efe)

El PSOE cree imprescindible que la banda pida «perdón» a las víctimas para «poder pasar página»

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El Gobierno avisa a ETA de que no puede esperar contrapartidas por su anunciada disolución en los primeros días de mayo. El Ejecutivo, por el momento, no se plantea gestos en la política penitenciaria como respuesta a la desaparición de la banda terrorista, decisión que está previsto que se escenifique en un acto en el País Vasco francés.

Según todas las fuentes consultadas, el Gobierno quiere dejar claro desde ya que la disolución de ETA es solo fruto de «su derrota» y de la victoria de los demócratas contra el terror. Su desaparición no forzará a movimientos por parte del Ejecutivo en el plano penitenciario (acercamiento o suavización de la dispersión), el único campo en el que cabría algún tipo de gesto.

El titular de Interior fue el encargado de lanzar ayer el mensaje: «ETA no consiguió nada por dejar de matar y nada va a conseguir por su declaración de desaparición». Según Juan Ignacio Zoido, no es el momento de concesiones después de que la banda haya sido derrotada «sin conseguir ninguno de sus objetivos».

Zoido, que siempre ha condicionado cualquier cambio de la política penitenciaria a la disolución de la banda, pero también al completo desarme de ETA, la petición de perdón y la colaboración para esclarecer los asesinatos, se limitó a señalar que la prioridad del Ejecutivo tras la desaparición de la organización será «defender el relato que realmente ha ocurrido, perseverando la memoria, dignidad y justicia de las víctimas».

La portavoz del PSOE en el Congreso, Margarita Robles, consideró «imprescindible» que ETA pida perdón a las víctimas para «poder pasar página y superar tanto dolor».

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