El Gobierno confirma que exhumará los restos de Franco con o sin el apoyo del PP

Vista general de la entrada a la basílica del Valle de los Caídos./R.C.
Vista general de la entrada a la basílica del Valle de los Caídos. / R.C.

El traslado del dictador fuera del Valle de los Caídos tiene respaldo suficiente en el Congreso

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

«Veremos la fecha y el momento de una decisión que por supuesto tomaremos», con esta frase durante su entrevista en TVE Pedro Sánchez confirmó que el traslado de los restos de Francisco Franco fuera del Valle de los Caídos no tiene marcha atrás, que sólo falta conocer el cuándo y el como de un paso que ni Felipe González ni José Luis Rodríguez Zapatero se atrevieron a dar.

El presidente del Gobierno dejó claro que está decidido a reactivar la proposición de ley que el PSOE registró en diciembre del año pasado en el Congreso para reformar la Ley de la Memoria Histórica y que, entre sus medidas, contempla la exhumación del dictador. La iniciativa socialista dispone además de los apoyos necesarios para salir adelante, ya que contaría con el respaldo asegurado de Unidos Podemos, PNV y las fuerzas independentistas, la misma mayoría que permitió a Sánchez ganar la moción de censura contra Mariano Rajoy. La duda es la posición que adoptará el PP, pero el Ejecutivo seguirá adelante aún sin los populares. Si la reforma no salió adelante en su momento fue por el veto del Gobierno de Mariano Rajoy, que argumentó que materializarla conllevaría un gasto extra de más de 200 millones de euros en los Presupuestos, criterio que avaló la Mesa del Congreso con los votos a favor de PP y Ciudadanos. Pero este veto ha desaparecido con el cambio de Gobierno.

La intención de llevar a cabo la revisión de la Ley de Memoria Histórica la a avanzó el sábado el secretario de Justicia del PSOE, Andrés Perelló. Él mismo la puso sobre la mesa ayer en la reunión de la comisión ejecutiva socialista, que Sánchez presidió por primera vez desde su llegada a la Moncloa. La dirección del PSOE no tomó ayer ninguna decisión al respecto aunque desde el Gobierno se confirmó la determinación de exhumar los restos de Franco con o sin el apoyo del PP, y entregárselos a su familia para que les dé sepultura fuera del mausoleo.

La vicepresidenta Carmen Calvo garantizó que «se dará cumplimiento a lo que el Congreso ya decidió que se hiciera». Por la noche Sánchez insistió en que «el Gobierno no puede gobernar contra el Parlamento». El jefe del Ejecutivo y su número dos abrieron así una segunda vía para la exhumación, al hacer referencia a la votación en la Cámara baja de mayo de 2017 en la que se apoyó, con las únicas abstenciones de PP y Esquerra Republicana, instar al Gobierno al traslado de Franco. El Ejecutivo de Rajoy se negó después a seguir el criterio de la mayoría del Congreso. «No es buena idea», zanjó el entonces portavoz Íñigo Méndez de Vigo, quien abogó, además, por «no abrir viejas heridas». Pero el Gobierno ha cambiado y con él su criterio. Según Sánchez, «es una cuestión de cerrar heridas, no de abrirlas».

Consenso

Óscar Puente, portavoz de la dirección del PSOE, consideró que «es el momento» de tomar una decisión sobre la tumba del dictador aunque destacó la intención del Gobierno de actuar sin precipitación y tratando de «generar las menores estridencias posibles». La intención de los socialistas es alcanzar el mayor consenso en este asunto, algo que no parece factible con el PP.

Con las principales figuras del partido inmersas en el proceso de sucesión de Rajoy, las reacciones a la posible exhumación de Franco han llegado de segundos espadas de las formación. El vicepresidente del Senado, Pedro Sanz, se preguntó si ésta es una preocupación para los españoles, mientras que el presidente madrileño, Ángel Garrido, advirtió de que es «un hecho que puede causar dolor a muchas personas». De momento, el Gobierno ya ha dado el paso de encargar un «profundo estudio jurídico» sobre la exhumación, según reveló ayer la ministra de Justicia. Dolores Delgado.

Rivera propone convertir el Valle de los Caídos en un «cementerio nacional»

M. E. Alonso.- El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, censuró que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez esté más preocupado «por los huesos de Franco» que por solucionar algunos de los problemas reales de España. «Si lo que se quiere es en vez de debatir de educación, sanidad y justicia, es debatir sobre el pasado y no sobre el futuro, lo veremos», aseveró.

En la dirección naranja no creen que sea el momento de «debatir sobre el pasado», pero si el Ejecutivo insiste en llevar al Congreso un proyecto de reforma de la Ley de Memoria Histórica contará con su respaldo siempre y cuando sea por «consenso». De lo contrario, arguyen, sería un error porque es un «tema histórico» que para mucha gente es importante «desde un punto de vista emocional y sentimental». «No se puede hacer una ley de esta naturaleza de una parte de España contra el resto», defendió Rivera en Antena 3.

El consenso que el dirigente liberal y su círculo ven más factible es convertir el Valle de los Caídos en un «cementerio nacional», como el de Arlington, en Estados Unidos, donde están enterrados «juntos» combatientes de todas las guerras norteamericanas desde la de Independencia.

Ciudadanos ya votó en mayo de 2017 en la Cámara baja a favor de una iniciativa del PSOE que pedía la exhumación de los restos del dictador y su traslado fuera del Valle de los Caídos, y que perseguía también abrir las fosas comunes, suprimir las subvenciones a entidades franquistas o estudiar la nulidad de las condenas dictadas por los tribunales de la dictadura. Sólo el PP y Esquerra se abstuvieron.

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