Rajoy carga contra el «griterío» y el «radicalismo» en la nueva fase política

El presidente del Gobierno Mariano Rajoy. / Efe

El presidente reivindica la «moderación» y la «concordia» tras la proclamación de Pedro Sánchez como líder del PSOE

NURIA VEGAMadrid

Una semana después de la frustrada moción de censura de Podemos, Mariano Rajoy tiene la sensación de que toda esa “crispación” no se ve en la calle. De ahí que esta mañana, en una conversación informal con la prensa, haya sostenido su interés en llegar a acuerdos con el recién elegido secretario general del PSOE en los principales asuntos de Estado. A Pedro Sánchez le reclama trabajar por el entendimiento. “En estos tiempos se necesita actuar con eficacia, se necesita no perder de vista lo que son los temas fundamentales, fijar bien la prioridad y dejar a un lado el extremismo, el griterío, el radicalismo, la falta de moderación, la falta de concordia y la crispación porque eso no sirve absolutamente para nada”, ha defendido el jefe del Ejecutivo minutos antes en un desayuno informativo en Madrid.

La política nacional parece entrar una nueva fase. El cónclave de los socialistas ha puesto fin este domingo a la etapa congresual de los cuatro principales partidos y el Gobierno teme que en la Cámara baja la oposición se reorganice contra el Ejecutivo. La intervención de Sánchez ayer ante los suyos no ha rebajado esta impresión en el PP. El coordinador del partido, Fernando Martínez-Maillo, ha acusado al secretario general socialista de tener un “cierto complejo podemita” en la batalla por el liderazgo de la izquierda.

Martínez-Maillo ha asistido junto a la cúpula de los populares al desayuno de la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, en el Casino de la capital. Un acto en el que ha estado presente la secretaria general, María Dolores de Cospedal, y donde Rajoy ha presentado a la dirigente autonómica como “semilla de futuro para Madrid”.

Cifuentes ha aprovechado para reivindicar su compromiso contra la corrupción e insistir en que no hay “acusación” contra ella. Los escándalos los ha situado en “gobiernos anteriores” al suyo y ha destacado su decisión de “poner en conocimiento de la Fiscalía la existencia de posibles irregularidades puntuales en recientes actividades formativas contratadas por la Cámara de Comercio de Madrid y la compra de 10 millones de euros en participaciones preferentes de Caja Madrid por parte del Consorcio Urbanístico Móstoles Sur en 2009”.

“Algunos han tratado de meternos a todos en el mismo saco: a los que se corrompían y a los que denunciamos y evitamos la corrupción”, ha censurado. Además, ha garantizado que se ha sentido “arropadísima” tanto por el PP como por el presidente. “Absolutamente siempre -ha zanjado- he notado su apoyo político y afecto personal”.

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