Los muertos en accidente de tráfico crecen por segundo año consecutivo

Estado del tráfico en la A1. /J. J. Guillén (Efe)
Estado del tráfico en la A1. / J. J. Guillén (Efe)

Los expertos apuestan por la educación vial, las reformas legislativas y la actualización del carné por puntos para frenar la siniestralidad

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

Las muertes en accidente de tráfico vuelven a aumentar en España por segundo año consecutivo. A una semana del cierre del balance de fallecidos en los siniestros ocurridos en carretera en 2017, la cifra (1.165 fallecidos) ya sobrepasa los 1.161 muertos contabilizados el año pasado. Este cambio de tendencia, iniciado en 2016, preocupa a los expertos, que apuestan porque la seguridad vial vuelva a ser un tema transversal que impregne todas asignaturas escolares y porque se emprenda una reforma legislativa que afecte tanto al caso de los infractores reincidentes como a la actualización del carné por puntos.

Por meses, en el año que ahora se agota las cifras de víctimas mortales solo fueron inferiores a las alcanzadas en 2016 durante enero, marzo, agosto y, por el momento, en lo que se lleva de diciembre, que ha registrado 44 fallecidos. Los meses más trágicos fueron junio, con 123 fallecidos (23 más que el mismo periodo de 2016), julio y octubre, con 122 cada uno (dos más en julio y 31 más en octubre), y septiembre, con 107 (once más). El balance anual ya es negativo pese a que los datos son previos a la última operación especial del año, que la Dirección General de Tráfico (DGT) pondrá en marcha este semana para canalizar los más de 16 millones de viajes que tendrán lugar con motivo de las fiestas navideñas. Unos desplazamientos en los que, debido a las celebraciones, algunos conductores se pondrán al volante tras haber consumido bebidas alcohólicas, cuando no sustancias estupefacientes.

Las causas de este repunte de la siniestralidad, que el departamento dirigido por Gregorio Serrano no logra atajar, no parece que respondan sólo a un incremento de los desplazamientos tras el final de la crisis económica. También apuntan a una relajación de los conductores ante las sanciones que llevan aparejada la pérdida de puntos en el carné o las derivadas de procedimiento penal, como ocurre en el caso de consumo de drogas. A estas dos circunstancias se suma el envejecimiento del parque automovilístico, con un 10% de vehículos que supera los diez años de antigüedad, lo que supone que dispongan de menos medidas de seguridad pasiva.

Aunque el director general de Tráfico destaca que España está en la quinta mejor situación de Europa, con 29 víctimas mortales por millón de habitantes, reconoce que «cada vez cuesta más reducir el número de fallecidos». Por eso, en palabras de Serrano, «hay que estrujarse el cerebro» para buscar fórmulas que corten el incremento de la siniestralidad. Unas cifras que no han parado de subir desde la salida de la DGT de Pere Navarro, que con los gobiernos del PSOE puso en mínimos históricos la siniestralidad en España.

Para las víctimas de los siniestros, como primeros afectados, el problema está en la falta de concienciación. Según la presidenta de la asociación Stop Accidentes, Ana Novella, el incremento de la mortalidad se debe en el 90% de los casos a fallos humanos, «lo que significa que la concienciación en materia de seguridad vial no llega a los conductores». Novella propone endurecer las condenas del Código Penal -«porque sigue saliendo barato matar con un coche o una moto»- e implantar enseñanzas de seguridad vial, «que deberían ser obligatorias y transversales en las escuelas». La responsable de Stop Accidentes también solicita la revisión del carné por puntos, «porque su implantación supuso un antes y un después en cuanto a la seguridad vial, pero ha pasado un tiempo y se tiene que mirar sobre todo la cuestión de los reincidentes».

Ana Novella destacó que aunque en las campañas publicitadas aparecen imágenes «muy duras, que es la realidad, aun así hay gente que sigue bebiendo o tomando drogas antes de ponerse al volante y cometiendo imprudencias que siegan la vida de personas».

«Década gloriosa»

La valoración del portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, Pablo Bellido,también es negativa. «Después de una década gloriosa, de un esfuerzo espectacular entre 2004 y 2012, los años 2016 y 2017 son muy malos por las cifras de los siniestros y sus consecuencias». «Es evidente que algo se puede achacar al incremento de la movilidad y del parque automovilístico, pero creo que también algo se debe achacar a políticas que no están siendo certeras para resolver este problema»,indicó.

No obstante, al contrario que las víctimas, Bellido no apuesta tanto por endurecer el Código Penal como por «recuperar contenidos de seguridad vial en la educación reglada, para crear una cultura de respeto en la movilidad y la sostenibilidad, al tiempo que se mejoran las campañas de concienciación ciudadana». «Es verdad que la DGT ha comenzado a hacer cosas en el último semestre, pero no están siendo suficientes. Si queremos regresar a la senda del éxito de 2004-2012 vamos a tener que cambiar algunas leyes, pero también activar algunos mecanismos que hoy se han desactivado por el Partido Popular, como son las cuestiones relacionadas con la educación vial», reclamó.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos