Invertir en futuro

En cierto modo, supone dar un salto cualitativo en el vacío efectuado con mínimos apoyos que garanticen la supervivencia caso de un tropiezo, mal enfoque, o bien un simple desequilibrio o error de cálculo en los datos y/o las previsiones

SANTIAGO CORCHETE GONZALODiplomado (posgrado) en Planificación y Economía de la Empresa

Hay una España generalmente árida y vacía: la que no disfruta de mar. Extremadura forma parte de ella, al igual que todo el occidente español, que reclama a voz en grito la creación de empleo –no solo juvenil– para tratar de corregir las injusticias, desigualdades y carencias de ingresos económicos en las familias que pueblan tales territorios en permanente regresión. Mas para invertir en futuro a partir de ellas mismas, sin esperar el redentorismo que casi nunca llega de fuera, primero hay que saberlo imaginar con desbordado ímpetu y talento. En cierto modo, supone dar un salto cualitativo en el vacío efectuado con mínimos apoyos que garanticen la supervivencia caso de un tropiezo, mal enfoque, o bien un simple desequilibrio o error de cálculo en los datos y/o las previsiones. Así de meritorio resulta llegar a conseguirlo, para exaltación del íntimo orgullo propio que toda creación lleva consigo, que se sitúa muy por encima del posible éxito económico logrado.

De manera innegable, durante las últimas décadas han existido y existen muy loables e interesantes proyectos promovidos por la iniciativa privada, alentados a veces aunque en diverso grado por el sector público, desde los niveles competenciales de cada uno de ellos: europeo, nacional, autonómico, provincial e incluso local. La difícil tarea que tienen ante sí los promotores de cada iniciativa lo necesita y merece para alcanzar el óptimo éxito apetecido. Centrando nuestra modesta reflexión en la realidad socioeconómica extremeña que es la que nos pilla más cerca, y por no abundar en datos y números, más propicios para espacios que dispongan de mayor amplitud que una limitada tribuna de opinión en este medio informativo, con vocación didáctica esbozaremos a continuación un somero análisis de cuatro iniciativas empresariales dispares entre sí. Las elegimos para ilustrar cómo unas y otras decidieron 'invertir en futuro' y hasta dónde lograron llevar adelante su propósito.

A). Siderúrgica Balboa, del señor A. Gallardo. Partiendo de su modesto trabajo recolector de chatarras y desechos metalúrgicos de todo tipo, pueblo a pueblo fue ampliando el ámbito de su influencia hasta lograr crear una extensa red nacional de reciclaje y fabricación en corrugado de dicho material, cuyo futuro estaba y seguirá estando perfectamente garantizado. Llevado de su amor a Extremadura, decidió ubicar una colosal planta siderúrgica de producción de acero en su ciudad natal, Jerez de los Caballeros, modélica en su género, creando millares de puestos de trabajo, mientras él persevera en la humildad de sus comienzos laborales y empresariales, ajeno a la ostentación mundana que por derecho propio le correspondería.

B). Tani-Nature del señor A. Naranjo. De partida, con niveles formativos básicos de FP agraria y una parcela de regadío situada en la Vega del río Guadiana, pone desde el comienzo empresarial su mirada en el sector frutícola extremeño, nacional e internacional. Se especializa en algunas variedades más aptas para sus propósitos, y, con mano firme y corazón blando y amplio, fue dando fondo y forma, paso a paso, al proyecto de su vida como exportador mundial de frutas: centenares, ¿miles?, de trabajadores de ambos sexos le acompañan en lo que, al día de hoy y siempre anticipándose al futuro, está consiguiendo grandes metas de prosperidad y ejemplaridad con absoluto merecimiento. Y sigue en la brecha.

C). Cristian Lay del señor J.L. Leal. Eso sí que fue tener la visión muy clara para anticiparse a la venta 'on line' que hace furor en nuestro tiempo y en el venidero: fabricación, adquisición, almacenamiento y venta de joyas y baratijas ofertadas con un simple catálogo muy bien diseñado y confeccionado; el resto del trabajo por correos y mensajerías. No cesa su preocupación por ponerse y hallarse al día, con la vista no solo puesta en el presente y en los requerimientos del futuro. ¿Cuántos puestos de trabajo llevará también creados desde un secarral de Extremadura?

D). Centro de Cirugía de Mínima Invasión promovido por el doctor J. Usón desde la Universidad en la ciudad de Cáceres. Al frente de un gran equipo de médicos y veterinarios, ha llegado a ser un Centro de referencia nacional e internacional. Con su talentazo han demostrado que gran parte del futuro tecnológico médico-quirúrgico pasa por sus manos. Ellas y ellos encarnan simbólicamente lo mejor del futuro posible para Extremadura y sus gentes.

Aún quedan por explorar otros caladeros de riqueza y empleo como el que ofrecen la informática, la robótica y afines; coches eléctricos y auto-dirigidos; nuevos materiales: grafeno, coltrán, litio… etcétera; energías limpias no fósiles ni radiactivas; nuevos combustibles y materiales de construcción, amén de muchos otros. El lema de la innovación se concentra en los siguientes términos: «nunca más de lo mismo». Tal es a nuestro juicio la inteligencia esencial de 'invertir en futuro'.

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