El gran superviviente

El gran superviviente
TOMÁS MARTÍN TAMAYO

Uno tiene años como para haber aprobado el primer curso de la vida, pero esta es una carrera tan larga y difícil que siempre acaba en un entierro y son pocos los que llegan a ejercerla, aunque los hay que consiguen flotar en todas las aguas y, mejor que el salmón, saltar los repechos, burlando incluso las fauces de los osos que esperan en cada curva. No suelen ser gente brillante, pero tienen la habilidad del espermatozoide tonto, que alcanza su objetivo en dura competición con millones de sabidillos que no llegan. Para mí que Rajoy es de los pocos que concluyeron muy pronto la carrera de la vida y llevan toda la vida ejerciéndola.

En un sitio o en otro, Rajoy siempre está, mientras que los demás, incluso los que brillaron con luz propia, se van descolgando, de tal forma que tras la criba del tiempo solo queda él, el gran superviviente. ¿Quién sino Rajoy, es capaz de sortear un vendaval como el que le presentó el PSOE con la moción de censura, dejando su futuro en manos de un ‘parvenir’ como Pablo Iglesias? ¿Quién tiene aguante para seguir contra todos, incluso contra su propio partido, contra el que lo puso, contra las estadísticas, contra la corrupción que le roe los calcetines y con una minoría que lo deja como hoja descolgada en aguas turbulentas? ¡Rajoy, solo Rajoy!

Pensemos en las lumbreras que brillaron frente a su atonía, Esperanza Aguirre, Rodrigo Rato, Aznar, Álvarez Cascos, Zaplana, Trillo, Margallo, Ruiz Gallardón, Arias Cañete… Todos han ido descolgándose, agotados frente al gran imperturbable que, pese a su notable incapacidad y con la dislexia estrambótica de su discurso, demuestra que es una muñeca ‘matrioska’, capaz de abrirse en un Rajoy detrás de otro, creciendo y decreciendo, según le conviene en cada momento.

¿Quién puede enseñar tarjetas como presidente de diputación, vicepresidente del Gobierno, ministro de Presidencia, portavoz del Gobierno, ministro del Interior, ministro de Cultura y Deportes, ministro de Administraciones Públicas y presidente del Gobierno? Rajoy se ha convertido en el político que, como alto responsable, lleva más tiempo en el poder desde la muerte de Franco. Y soportando una corrupción en sus filas que haría imposible la continuidad de alguien normal y sin su estructura mental de gran superviviente. Si un meteorito nos achicharra, quedará Rajoy y, según dicen, las cucarachas.

Churchill destacaba por su elocuencia granítica más que por sus dotes como estadista, pero es que la elocuencia de Rajoy nos ha dejado perlas como «Está lloviendo, lloviendo mucho, el agua cae del cielo sin que se sepa exactamente por qué», «Se ven muchas cosas con solo mirar», «Una cosa es ser solidario y otra es serlo a cambio de nada», «Algunos se creen que no tenemos sentimientos, pero somos sentimientos y tenemos seres humanos», «Lo que nosotros hemos hecho, cosa que no hizo usted, es engañar a la gente». «Cuanto peor, mejor para todos y cuanto peor para todos», «Quiero transmitir a los españoles un mensaje de esperanza: ETA es una gran nación», «Los españoles son muy españoles y mucho españoles» o la celebérrima «Es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde».

Y si analizamos la eficacia de su gestión política… Solo hay que poner al lado de lo que dice lo que hace, para llegar a la conclusión de que el compromiso de Rajoy es solo con Rajoy. Para él todo lo demás, leche migá.

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