Tenemos Gobierno

Tenemos la posibilidad de soñar que habrá mañana, que la tormenta del lento ha pasado y volveremos a ser un país normal

Sánchez posa con sus ministros en la escalinata de la Moncloa/EFE
Sánchez posa con sus ministros en la escalinata de la Moncloa / EFE
Tomás Martín Tamayo
TOMÁS MARTÍN TAMAYO

EL sábado, 28 de enero de 2012, con motivo de la presentación del primer gobierno de Mariano Rajoy, escribí en este espacio una columna con el mismo título: 'Tenemos Gobierno'. Había transcurrido algo más de un mes y los nuevos ministros desplegaban con entusiasmo un abanico de medidas y reformas encaminadas a poner remedio a los desastres del noqueado Zapatero. Me pasé de entusiasmo, no imaginaba que el gran paciente, que hasta entonces había sido Rajoy, era en realidad el 'gran indolente' y que al híper guay de ZP lo sustituía un 'tancrediano', convencido de que lo mejor que podía hacer era no hacer nada, porque los problemas que tienen solución se resuelven solos y los otros mejor no tocarlos ni con un palo.

No he modificado el pobre concepto sobre Zapatero, ahora correveidile de Maduro en Venezuela, pero si tuviera que elegir entre uno y otro, posiblemente imitaría a Rajoy y me quedaría cruzado de brazos y mirando al tendido, porque sería como elegir entre un catarro y un constipado. ¡Qué 15 años llevamos! Lo bueno es haber comprobado que España es capaz de flotar y seguir en superficie, soportando el torpedeo de sus propios cañones. Zapatero con su acción dio alas a los separatistas catalanes y Rajoy, con su inacción, también. Si con ZP éramos el cachondeo de toda Europa, con Rajoy hemos dado otra vuelta al torniquete y además de cachondos, corruptos.

Zapatero se fue con la misma inopia con la que había llegado, sin enterarse de nada, Bambi hasta el final, y Rajoy, menos tonto de lo que parece y menos listo de lo que él se cree, todavía anda contándose los dedos de las manos, sin encontrar cometido a sus favoritos, que son los anulares… Y ahora, en un salto de la rana que ni el Cordobés, llega Pedro Sánchez con un Gobierno de fina estampa y con dificultades para poner un puesto, pero no caigamos en la desesperanza… ¿De qué sirvió la mayoría súper absoluta de Rajoy? Miremos al cielo y confiemos que la minoría súper absoluta de Sánchez sirva para algo más. Tiempo habrá para analizar en profundidad las decisiones de Sánchez, pero de entrada han conseguido que se visualice algo importante: tenemos Gobierno. Si a Rajoy le salta lo de Màxim Huerta hubiera dicho: «Es asunto pasado, ha dado explicaciones, ya si eso…». Unos parpadeos, uisss, uissss, cara de bobo y fin de la cita.

Con su golpe de audacia, frente a un Rajoy que no supo ni dimitir, ha dado un vuelco a los sondeos y el PSOE ha pasado de tercero a primero, sin haberse despeinado. Pablo Iglesias anda con un ataque de cuernos, rumiando el abandono y Rivera con su C´s pasa de primero a tercero, bajando y viendo como el agua se le escapa entre los dedos. ¿Y el PP? Creo que como partido, purgará su cobardía y sometimiento, su entreguismo y cierre de filas en torno a corrupciones y corruptos, con el aplauso ridículo que ha prestado en los años marianos a todas las irregularidades de las que se ha hecho cómplice.

Tenemos Gobierno y aunque apuntan bastos, con recortes y achiques que dejarán aún más exhausta nuestra economía y el estado de bienestar, también tenemos la posibilidad de soñar que habrá mañana, que la tormenta del lento ha pasado y volveremos a ser un país normal, gobernado por gente normal. Es tanto que parece poco.

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