«La gente no sabe cómo acabará esto»

Curro Bernal (Barón Dandy), barbero en Badajoz. :: Casimiro M.

En una pollería, en el taxi, por supuesto en el bar... la política invade los espacios públicos extremeños con un discurso predominante contra el independentismo sin apenas debate

J. LÓPEZ-LAGO/ J. J. GONZÁLEZ BADAJOZ/CÁCERES.

Imaginen que hace diez años les dicen que en la cola de una pollería solo se hablaría de política. Ocurrió el domingo pasado, día 1 de octubre. El asunto catalán se ha colado en todas las conversaciones y en cualquier espacio público hace falta poco para que empiece una disertación entre dos personas que no se conocen de nada. En general, ahora tienen en común un rechazo total a cómo se ha abordado el proceso hacia la independencia del pueblo catalán, en estos momentos con una resolución imprevisible.

Los políticos son señalados como culpables y la reacción más deseada es la mano dura. A veces resulta llamativo el alarde de conocimiento del texto de la Constitución española, con invocaciones frecuentes en estas conversaciones al artículo 155, el que alude a la intervención del Gobierno central para impedir que una comunidad autónoma atente gravemente contra el interés general de España.

Lo explicaban ayer a este diario quienes escuchan desde hace semanas a sus clientes y regentan o trabajan en negocios como bares, una tienda de electrodomésticos, una barbería, una pollería, un taxi, o simplemente son vecinos que muestran sus argumentos a través de banderas de España exhibidas en las fachada de sus casas.

Manuel Ramírez Hostelero

«Muchos piensan que han faltado cuatro palos»

La barra de un bar es uno de esos lugares donde las opiniones van y vienen. Manuel Ramírez, que regenta uno de los bares más veteranos de Badajoz, el Gladys, explicaba ayer que, con el tema de Cataluña, la mayoría de parroquianos que tiene no se anda con medias tintas. «Muchos piensan que aquí han faltado cuatro palos, que no ha habido mano dura. Es que hay muchos que opinan que los extremeños han ayudado a levantar Cataluña y algunos tienen familia allí, por eso se les nota indignados, porque creen que Cataluña es una privilegiada desde que Franco apostó por llevarse allí las industrias».

Este profesional de la hostelería nació y creció en Bilbao hasta que se instaló en Badajoz con veinte años. «En esto del independentismo vi mucha hipocresía y falta de conocimiento, por eso no estoy a favor y creo que la ley está para cumplirla».

Curro Bernal Barbero

«Se trata a Cataluña como un ente maligno»

En la barriada pacense de Valdepasillas Curro Bernal, conocido como Barón Dandy, tiene allí su barbería. «El tema de Cataluña sobrevuela desde hace tiempo como si fuera un espíritu. Unos tienen miedo a dar su opinión y otros están deseando hablar. Lo que está claro es que no hay un punto medio. Echo de menos a alguien que diga que no conoce a fondo el tema y que tiene dudas. Lo que más abunda es que debería entrar el ejército», resume este profesional.

En su establecimiento se cortan el pelo o la barba varones de entre 20 y 60 años y percibe que la mayoría de la gente no conoce a catalanes. «Cataluña está lejos, no solemos tener amistades allí y no ponemos cara, así que ahora mismo se trata a Cataluña como un ente maligno. Yo no veo a nadie que se ponga a la cabeza de uno de ellos. La gente que opina aquí del asunto no trae soluciones. Cada uno da el punto de vista del partido al que vota y, en general, no hay debate y esto no nos hace crecer», comentaba ayer.

Eduardo Domínguez Pollero

«Vivíamos en Girona, menos mal que no nos ha pillado allí»

Dice Eduardo Domínguez, que tiene una pollería, que la gente que entra en su negocio está muy enfadada. «El tema de Cataluña sale constantemente, sobre todo el domingo pasado, que es el día con más público. Dicen que 'hay que ver la que se está liando' o que 'no sabemos cómo va a acabar'. Es algo recurrente», explicaba ayer este empresario cuyo negocio está junto a la gran bandera de España de una de las rotondas de la avenida pacense de Sinforiano Madroñero.

Se trata de una franquicia de pollerías denominada Asasur. «Procedo del sur de España y como empresario me llevo las manos a la cabeza. Hemos intentando abrir en Barcelona y Girona y ahora con este tema te echa para atrás debido a esta crispación», decía ayer este pacense que ha vivido en Girona.

«El tema del independentismo siempre ha estado candente, pero no tanto como ahora. Mi mujer estuvo destinada en Cataluña cinco años, hace cuatro que volvimos. Qué suerte que no nos ha cogido esto estando allí porque tenía un cargo del Estado, así que lo hubiera pasado mal».

Justiniano Sanjuán Taxista

«Piensan que se debería haber atajado antes»

Según Justiniano Sanjuán, que lleva 35 años como taxista en Badajoz, la gente está muy crispada. Lo detecta en las conversaciones que tiene con sus clientes. «Piensan que esto se debería haber atajado antes por parte del Gobierno. Sacan el tema porque llevas la radio puesta. Otras veces pregunto yo y siempre dicen que el tema está muy mal y va a ser difícil reconducirlo. Unos critican al Gobierno, otros a la oposición porque no le ayuda y acabamos hablando de Podemos. Nunca antes se ha hablado tanto de política en el taxi y Cataluña es el monotema. La gente está cabreada. Piensan que ya estábamos bien, que vivíamos bien y ahora nos viene esto».

En opinión de este taxista Europa se tendría que involucrar. «Esto es el principio de la desaparición de Europa. Si tira adelante, ¿cuántas regiones tiene Europa? Este problema lo tiene Francia con los corsos, lo tiene Alemania con los bávaros, el norte de Italia, los flamencos de Bélgica, ... si esto sale bien los demás ya están en alerta, y luego en España tenemos a los vascos. ¿Esto lo soporta Europa? Se iría todo al garete. Yo creo que todos estábamos bien con una Europa más grande y mejor, no con flecos independentistas», manifestaba ayer junto a su taxi.

Isabel Pérez Beltrán Cocinera

«Es una locura lo que está pasando, no lo entiendo»

Isabel Pérez hizo el camino de vuelta hace ya mucho tiempo, 25 años. Sus padres, como tantos extremeños, emigraron a Cataluña en los 60, en busca de trabajo. Salieron de Villafranca de los Barros y se instalaron en San Boi de Llobregat, la ciudad de los hermanos Gasol. Isabel, uno de los tres hijos del matrimonio que emigró entonces, nació en Barcelona.

Con 57 años, está casada y tiene dos hijos. En 1992 regresó a Cáceres, el camino de vuelta por la falta de trabajo en Cataluña, donde siguen residiendo su madre, sus hermanos y sobrinos, dos de ellos mossos d'esquadra. Ella trabaja de cocinera en el bar Cauria de Cáceres, donde el conflicto soberanista es permanente materia de conversación estos días. De ello habla Isabel Pérez con los familiares que viven en la comunidad catalana. «Es una locura lo que está pasando, no lo entiendo ni lo veo lógico», afirma cuando se le pregunta por los últimos acontecimientos: «estoy preocupada por la situación de allí». En su opinión, «Cataluña debe seguir dentro de España, con su autonomía, porque ante todo somos españoles».

Diego Gibello Dueño de una tienda de electrodomésticos

«Ellos necesitan más la unidad de España»

Diego Gibello regenta una tienda de electrodomésticos en la calle Argentina de Cáceres, Cecocasa, y muchas conversaciones con los clientes no se pueden sustraer del conflicto catalán. «Posiblemente ellos necesitan más la unidad de España que nosotros», afirma al ser preguntado por la posibilidad de que Cataluña se independice. «Una España unida es una España más fuerte», dice y reconoce la complejidad y gravedad del problema planteado. «Si Cataluña lograse la independencia después llegaría la del País Vasco. Reconozco que es una papeleta porque sería la ruptura de España», afirma.

Preguntado sobre si habría que comprender las aspiraciones y sentimientos de los catalanes desde el resto de regiones de España, Gibello dice que son los habitantes de Cataluña quienes «llevan muchos años sintiéndose incomprendidos y promoviéndolo así.

Basan su independentismo incluso en el idioma». En su opinión, puede que haya un motivo económico en la reivindicación catalana: «ocurre que tienen una deuda con la administración central de no sé cuántos miles de millones de euros y lo que quieren es que se les aumente el presupuesto».

Francisco José Villena Artesano del vidrio

«Cataluña está viva gracias a extremeños y andaluces»

«Cataluña es lo que es y está viva gracias al trabajo de extremeños y andaluces... y de los catalanes entre comillas, porque ellos se creen que son los únicos artífices de la creación de esa región». Así lo manifiesta Francisco José Villena, artesano del vidrio de Almendralejo que tiene su residencia en Cáceres junto a su mujer, María Luisa Guerra. Él tiene 53 años y está jubilado desde hace dos a causa de un accidente. Ha hecho muchas vidrieras artísticas también en Cataluña, como por ejemplo la de la Iglesia de San Andrés de Barcelona, y recuerda que nunca llegó a comprender que a él le hablaran en catalán cuando iba a trabajar allí. «Cuando vas a gastarte el dinero, como turista, te atienden como a un rey, pero cuando yo iba como artesano del vidrio te trataban como si fuera a quitarles el trabajo». En su opinión, el diálogo siempre es necesario «pero no hay que permitir la independencia de Cataluña bajo ningún concepto, aunque haya que aplicar el artículo 155 de la Constitución, que para eso está».

En su casa de Cáceres, una unifamiliar adosada del tranquillo barrio del Espíritu Santo, luce una bandera de España desde hace días. «Significa que España no hay más que una y que no se puede romper por el capricho de nadie. La tierra es tanto de los catalanes como del resto de los habitantes de España. No es solo suya». Sobre las cargas policiales en la jornada de votación, Villena matiza que si se trataba de un referéndum ilegal «no había derecho a votar porque la reglas y leyes hay que respetarlas. Nadie es quién para impedir o no cumplir órdenes judiciales. Es igual que si un policía sorprende a unos ladrones y dice que bueno, que sigan robando, como han hecho los mossos».

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