El CNI denuncia oficialmente la intervención rusa en la crisis catalana

Marta Rovira, votando el 21-D./Archivo
Marta Rovira, votando el 21-D. / Archivo

Los servicios secretos afirman que «activistas patrocinados por instituciones rusas» intervinieron para «influir en la opinión pública»

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Ya no son comentarios de responsables políticos o conjeturas periodísticas sobre los avisos de servicios de espionajes extranjeros. Por primera vez, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) se moja y lo hace en el más importante documento que edita anualmente: su 'informe sobre Ciberamenazas y Tendencias'.

Para los servicios secretos españoles ya no hay duda: «Parece demostrada la presencia de activistas patrocinados por instituciones rusas en la expresión mediática del conflicto derivado de la situación creada en Cataluña durante 2017, como consecuencia del alejamiento de la legalidad constitucional vigente de ciertas instituciones autonómicas catalanas», afirma textualmente el dossier publicado por el Centro Criptológico Nacional (CCN), dependiente directamente del CNI.

Ese informe, publicado este lunes, afirma que España, como otros países occidentales, ha sido víctima de «actividades de ciberconflictos, ciberguerra o guerra híbrida» y que, probablemente, la mayor expresión sobre estos fenómenos haya sido por la crisis catalanas. «El año 2017 ha sido testigo de la explotación que se ha hecho de información obtenida a través de ataques de este tipo con el objeto de influir en la opinión pública o de las perturbaciones que los agentes de las amenazas -en muchas ocasiones, patrocinados por estados- han realizado sobre procesos electorales o al socaire de situaciones de conflicto», apunta el CNI.

«Ha quedado claro que la sustracción digital, la publicación de información o la intoxicación de los medios de comunicación o las redes sociales se ha utilizado profusa y estratégicamente por actores estatales con el objetivo de desestabilizar a otros Estados y polarizar a la población civil», destaca el dossier, que apunta que la «propaganda y desinformación» ha sido la punta de lanza de la ofensiva.

La pasada semana , ya el presidente de la inteligencia interior alemana (la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, BfV), Hans-Georg Maassen, aseguró hoy que el Gobierno ruso apoyó al separatismo catalán con una campaña de desinformación en los días previos al referéndum.

M aassen hizo este comentario durante su discurso en un simposio organizado en Berlín por su organización para abordar la cuestión de las «amenazas híbridas» y en la que aseguró que para ciertos países es «interesante» una Unión Europea (UE) «dividida» y «débil» que no pueda ejercer plenamente su «papel de actor global».

Preguntado posteriormente al respecto, Maassen agregó en una rueda de prensa que el BfV no obtuvo directamente esta información, sino que le fue suministrado, pero agregó que le parece «muy plausible» y «razonable» que Moscú prestase apoyo al soberanismo.

«Para otros Estados es atractivo emplear ahora y siempre las amenazas híbridas con el objetivo de dañar los intereses europeos. Es ventajoso. Sería ingenuo pensar que estos Estados vayan a renunciar a ellas», razonó Maassen en su discurso.

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