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Errejón exige que Podemos no se arrincone en la izquierda

El secretario político de Podemos, Íñigo Errejón.
El secretario político de Podemos, Íñigo Errejón. / Sandra Espinosa
  • Pablo Iglesias defiende un proyecto futuro de unidad en el que movilización social y trabajo institucional vayan de la mano

Las principales corrientes de Podemos ya han presentado sus proyectos políticos para el partido. El jueves lo hicieron los anticapitalistas y esta mañana lo han hecho Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. Todos coinciden en el objetivo: alcanzar la Moncloa en 2020. No obstante, los caminos para conseguirlo no solo difieren, sino que son absolutamente contrapuestos, hasta el punto de que una candidatura de unidad de cara a Vistalegre II se antoja poco menos que imposible.

Mientras que los anticapitalistas abogan por iniciar una campaña de movilización popular sin precedentes, los 'errejonistas' llaman a no quedar arrinconados en la izquierda, a atraer a los votantes moderados que aún tiene miedo de Podemos y a demostrar que se puede ser útil en las instituciones. Y en medio se encuentra un Pablo Iglesias cuyo liderazgo se encuentra más cuestionado que nunca. El secretario general ha presentado un proyecto de unidad en el que afirma que el trabajo institucional a la lucha popular son las dos caras de la misma monedad.

En su documento, titulado 'Plan 2020. Ganar al Partido Popular. Gobernar España', aboga porque los diputados de Podemos se conviertan en "activistas institucionales". "Debemos estar en todos y cada uno de los conflictos sociales y escuchar a los movimientos", afirma en un guiño a los anticapitalistas. En cuanto al Parlamento, propone seguir el modelo de la oposición británica y crear un gobierno en la sombra. Iglesias también apuesta por profundizar en la alianza con Izquierda Unida y justifica la decisión de no haber apoyado un Gobierno de PSOE y Ciudadanos que hubiese desalojado al PP del poder.

Fuera por contraprogramación o no, apenas unos minutos antes de que se conociera el proyecto e Iglesias se difundió el de Íñigo Errejón, en su caso bautizado como 'Desplegar las velas: un Podemos para gobernar'. Desde dio el paso de reconocer abiertamente sus diferencias con el secretario general, el número dos de Podemos se ha expresado sin pelos en la lengua. Esta contundencia se refleja en el documento, especialmente a la hora de criticar la deriva que a su juicio ha sufrido el partido desde las elecciones del 20 de diciembre. Mientras Iglesias se congreatula de no haber permitido un Gobierno de Pedro Sánchez, el número dos de Podemos considera que "la gestión de las negociaciones de gobierno improductivamente y la percepción de inmadurez y soberbia por una parte importante de nuestro potencial electorado explican los resultados del 26-J, en los que la confluencia con IU no pareció funcionar".

Fuerza no «resistencialista»

De cara al futuro los errejonistas son muy claros al insistir en la transversalidad que, aseguran, les ha convertido en la tercera fuerza nacional. Y en ella no entra profundizar en la relación con IU ni las tesis radicales de los anticapitalistas. Según mantienen los críticos, “a la fuerza de los de arriba no se le puede oponer la izquierda, sino la mayoría heterogénea y mestiza de los de abajo". Es por esto que los partidarios del portavoz parlamentario consideran que "Podemos necesita ser una fuerza política más abierta, no resistencialistas", como proponen los anticapitalistas.

Para Errejón una de los primeras tareas del nuevo Podemos debe ser volver a ser útiles en las instituciones, donde los socialistas se han apropiado de las concesiones sociales que ha debido hacer hasta ahora el gobierno en minoría de Mariano Rajoy. "Hay que reconocer que en las instituciones no podemos estar apelando al advenimiento del cambio, sino demostrándonos útiles ya", señala.

Y respecto a los socialistas los críticos se aboga por tender puentes allá donde han sido volados los últimos meses. No se trata de una cuestión ideológica, sino de habilidad política, se especifica. Así, se defiende que "abordar una relación con el PSOE de manera inteligente y laica ha sido siempre mucho más productivo para Podemos que la negación obsesiva de y choque frontal". Eso sí, los 'errejonistas' aseguran que "Podemos está perdiendo un tiempo precioso al no aprovechar la crisis existencial del PSOE".

Una vez que cada corriente ha puesto sus cartas sobre la mesa se inicia un periodo de negociación para buscar alianzas. 'Pablistas', 'errejonistas' y anticapitalistas han manifestado su voluntad a dialogar aunque las diferencias entre unos y otros parecen abocar a Podemos a una lucha a tres bandas de consecuencias imprevisibles.