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La trama 'Púnica' hizo regalos a Tomás Gómez, un alcalde y una senadora del PP

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Francisco Granados comparece en la Audiencia Nacional. / Efe | Gráfico: RC

  • La Guardia Civil detalla en un informe los obsequios de Marjaliza a medio centenar de políticos y altos cargos en Madrid, Murcia y Aragón

La trama 'Púnica' es una "gigantesca red de tráfico de influencias" que salpica a dirigentes políticos, altos cargos, funcionarios y empresarios de varias administraciones públicas en Madrid, Murcia, Valencia y León, según el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, instructor del caso. La gasolina que alimentó durante años este entramado corrupto dirigido por Francisco Granados, ex secretario general del PP madrileño, y David Marjaliza, empresario y amigo de la infancia, eran los regalos y las dádivas que entregaban para recibir a cambio adjudicaciones públicas o simplemente llevarse su parte del pastel en la concesión de contratos.

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Un informe de la Guardia Civil que forma parte del sumario, y que se conoció ayer, especifica los obsequios que Marjaliza hizo a más de medio centenar de cargos públicos entre los años 2003 y 2007 con la finalidad de satisfacer sus "intereses empresariales". En ese grupo están un alcalde en activo, Narciso de Foxá, de Majadahonda (Madrid), y la senadora Pilar Barreiro, exalcaldesa de Cartagena (Murcia). Ambos son del Partido Popular.

En la documentación intervenida por la Unidad Central Operativa (UCO) en un registro al empresario de Valdemoro, practicado el 27 de octubre de 2014, los agentes encontraron un listado manuscrito e información en soporte digital que detallaba las entregas de cestas, bolsos, pendientes, pulseras, relojes, bolígrafos, plumas, televisiones, botellas de vino, jamones, lomos, equipos de música o cuadros.

Entre los beneficiados por la red, según la Guardia Civil, están el ex secretario general del Partido Socialista de Madrid Tomás Gómez, quien fue obsequiado con un cuadro, una cesta de Navidad o un televisor 'Mega panorámico' de 38 pulgadas valorado en 4.999 euros, que se adquirió el 29 de diciembre de 2003, cuando Gómez era alcalde de la localidad madrileña de Parla.

Ese mismo día Marjaliza compró otros dos televisores de plasma de 42 pulgadas por 6.999 euros cada uno, que fueron a Granados y a su sucesor en la alcaldía de Valdemoro (Madrid), José Miguel Moreno Torres. También regaló una cesta de Navidad y una pluma estilográfica a los exalcaldes populares de Boadilla del Monte y Majadahonda, Arturo González Panero y Guillermo Ortega, respectivamente. Ambos están imputados en el 'caso Gürtel'. Mientras que al actual regidor de Majadahonda, Narciso de Foxá, le entregó un reloj a través de una empresa de la trama llamada Obrum.

El bolso de la senadora

Otra de las que aparecen en este documento es la parlamentaria Pilar Barreiro, a quien dieron un bolso. Esta compra se realizó el 23 de diciembre de 2003, junto otros artículos como relojes, y se gastó 5.138,50 euros, según una factura que incluye la UCO en su informe.

Los entonces alcaldes de los municipios madrileños de Arganda del Rey, Torrejón de Velasco, Móstoles y Ciempozuelos también recibieron plumas estilográficas marca Montblanc. Y en Valdemoro, epicentro de la trama, la exconcejal del PSOE y exdiputada regional de Ciudadanos Eva Borox fue agasajada con una cartera de Tous. Borox renunció en abril pasado a su escaño tras conorse su relación con Marjaliza. Algunos miembros de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, durante la etapa de Granados como consejero (2008-2011), también fueron destinatarios de dichas dádivas. Así, la entonces secretaria de este departamento María Luisa Martín, la exasesora en la Asamblea Mar García o la exjefa de prensa Nuria Bravo recibieron en 2005 un DVD.

El exdirector del Gabinete de la Consejería Ignacio Palacios obtuvo un reloj de la marca Bulgari y el exasesor Eldelmiro Andrés Galván, un bolígrafo y una botella de vino. También se efectuaron regalos a cargos del ayuntamiento de Cartagena, a los alcaldes de Monzón y Perarrua (Huesca) y en la Junta de Aragón, donde Marjaliza tenía intereses urbanísticos.

La UCO concluye que estos obsequios se hicieron en administrtaciones donde la red fue beneficiada con adjudicaciones y contratos públicos.