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Dos españoles se enrolan en la milicia kurda para combatir a los terroristas del Estado Islámico

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Los dos españoles, en la captura de un vídeo. / Liveleak

  • Los servicios de Inteligencia hallan el vídeo colgado en internet este jueves en el que los dos jóvenes comunistas explican desde Siria sus motivaciones

  • El temor es que los activistas puedan caer en manos de los yihadistas y sean ejecutados previo chantaje

Sorpresa mayúscula entre los servicios de Inteligencia. La guerra entre los terroristas del Estado Islámico, de una parte, y los ejércitos de Siria e Irak y las milicias kurdas, de otra, no solo ha atraído a cerca de medio centenar de yihadistas españoles que desde hace meses combaten en las filas del califa Abu Bakr al-Baghdadi. Al menos dos españoles se han enrolado en una de las unidades de los peshmerga kurdos que, desde suelo sirio, se están enfrentando desde hace meses a las hordas de los terroristas islamistas que pretenden anexionar la región de Rojava, y su capital Kobanê, al califato e imponer la sharia en esta región del norte de Siria y fronteriza con Turquía.

Los analistas de Inteligencia supieron de la existencia de estos dos milicianos, los primeros españoles conocidos que luchan sobre el terreno contra los yihadistas, a mediodía de este jueves, cuando las redes de propaganda kurdas en internet difundieron por sus canales habituales un vídeo de poco más de siete minutos en el que aparecen los dos ciudadanos españoles acompañados de dos nacionales alemanes (uno de ellos una mujer) y un turco anunciando su incorporación a las denominadas Unidades de Protección Popular, conocidas como YPG, el brazo armado del Comité Supremo Kurdo del Kurdistán sirio.

Los servicios de Inteligencia, que han confirmado la autenticidad del vídeo aunque no saben dónde ni cuándo datarlo, admiten que no saben aún de quién se trata, si bien afirman sospechar de qué círculos comunistas españoles proceden. Durante los tres minutos y medio en los que ambos explican sus motivaciones para unirse a la lucha en el terreno contra los terroristas aparecen totalmente embozados, vestidos con ropa militar y portando una cinta de la que parece colgar un arma. En ningún momento se identifican o explican su adscripción política más allá de la comunista, aunque al fondo aparecen con la bandera española republicana, junto a la enseña roja con la hoz y el martillo. Lo que sí que afirman es que se encuentran ya en Rojava.

En perfecto castellano y con acento español, el primero de los combatientes asegura haberse incorporado a los peshmerga porque "no podíamos quedarnos impasibles viendo" la situación de los kurdos en su guerra contra los islamistas. "Es una gran oportunidad de conseguir la libertad a pesar del gran enemigo que se alza que es el Estado Islámico", afirma el miliciano

"La bestia fascista ISIS (siglas en inglés del Estado Islámico en Irak y el Levante) va a acabar siendo derrotada", asegura el segundo de los españoles, quien insiste en que la "guerra en Rojava" es "un gran ejemplo para el mundo". Este mismo activista hace un llamamiento "a todos los camaradas del mundo entero" para unirse a la lucha contra los yihadistas de Abu Bakr al-Baghdadi.

Las fuerzas de seguridad sabían del apoyo, a veces también económico, de muchos grupos comunistas españoles a la guerrilla kurda, sobre todo a raíz del sangriento cerco a Kobanê el pasado otoño, pero no tenían constancia de que ningún nacional hubiera dado el paso de unirse a las milicias.

Hasta ahora, solo había confirmación de que otros siete occidentales se hubieran enrolado en las filas del YPG, un grupo que cuenta con ocho brigadas y unos 50.000 guerrilleros y que desde hace un año es la vanguardia de la lucha contra el Estado Islámico. Se trata de cuatro norteamericanos (tres de ellos exmilitares), de dos exsoldados británicos y de una mujer canadiense de origen israelí.

Desde que en 2011 estallara la guerra civil en Siria el poder de YPG no ha hecho más que crecer, sobre todo cuando en el verano de 2012 se hicieron con el control efectivo de amplias zonas del Kurdistán hasta entonces bajo el control de las tropas de Bashar al-Asad. Desde el 2013 vienen enfrentándose con el Estado Islámico para evitar su expansión.

La situación legal de estos dos españoles, admiten fuentes de Exteriores, es confusa. El Gobierno anunció el pasado septiembre que quería que combatir en conflictos armados en el extranjero fuera considerado como un delito de terrorismo e incluido como tal en el Código Penal. Era la fórmula que el Ejecutivo estudiaba precisamente para frenar el reclutamiento en España de yihadistas por parte del Estado Islámico para luchar en Irak y Siria.

El temor ahora de Exteriores es que alguno de estos dos milicianos pueda ser capturado por los yihadistas. Los terroristas de Estado Islámico tienen como objetivo prioritario el apresamiento con vida de cualquier occidental con el que puedan chantajear a sus respectivos gobiernos o utilizar su ejecución como propaganda.